martes, 31 de diciembre de 2013

NOIR (Epílogo especial fin de año).

Chicago, 31 de Diciembre de 1926

Pues hasta aquí hemos llegado, fin de año y la ciudad intransitable de tanta gente que sale para festejar el fin de año. Tengo a Dave preparando la cena, qué gran chico, se ofreció "voluntariamente", durante el primer trimestre del año no le bajaré el sueldo (o casi) por haberse portado tan bien.

Yo no soy un hombre al que le guste mezclarse entre la multitud y efectivamente eso estoy evitando, prefiero sentarme en mi sillón personal degustando una copa de coñac Becerro de Bengoa, de la más alta calidad mientras contemplo el fabuloso árbol que Dave y yo tomamos prestado del orfanato, ¡qué majos esos chavales!, salían corriendo y nos tiraban bolas de nieve los juguetones.

Pero no todo en estas fechas se centra en el regocijo personal, no, también es momento para el recuerdo de todas aquellas personas que vivieron de alguna manera aventuras con nosotros, pues este ha sido un año movido y eso es lo que haré, será un obsequio de fin de año para vosotros, os contaré qué fue de todos aquellos entrañables personajillos con los que nos topamos:

Las hermanas Ice se aficionaron a la lucha libre a raíz de los "pequeños altercados" sufridos en su mansión, Ladine y Martinette invirtieron su inmensa fortuna en organizar un campeonato famoso en medio país y convirtiéndose en las pioneras de la lucha libre femenina bajo el lema "ains, que te muerdo".

La señora Vickinson fundó la asociación de contusionados a la cabeza anónimos, no sé si el palazo que recibió "accidentalmente" por mi parte en su huerto tuvo algo que ver, pero el caso es que le mejoró el riego y dejó de fumar para siempre. Dejó la criminalidad y se dedicó a la distribución de hortalizas al por mayor por todo el estado.

Tamärersen siguió con sus negocios fraudulentos, esta vez dedicándose al campo de la ortopedia fabricando zancos para bajitos como ella, de mala calidad que vendía a precio de oro. Eso sí, ya se ha vacunado contra la rabia y eso da una cierta seguridad, puede que pronto tenga que seguirla la pista de nuevo.

En cuanto a Charles Warrior, el somnoliento mayordomo de la familia Ice... en fin, él siguió en su sofá.

Henry Montoya, el latino con el tugurio de mala muerte probó fortuna comercializando esa bebida nueva, la CocaCola... como un tónico refrescante que podía mezclarse con cualquier bebida espirituosa, él lo llamaba "el chispazo". Se hizo millonario en pocos meses, se caso con Mrs Tauler, mi casera, que al no necesitar más los ingresos por las oficinas me hizo precio y me vendió el inmueble que pagué gustosamente con los honorarios adquiridos por mis excelentes trabajos.

En cuanto a Dave y a mi... bueno nosotros seguimos al pié del cañón, dos lobos solitarios que se ganan la vida arreglando (o arruinando) la vida de los demás por un módico precio.

Bien, parece que ya va llegando el momento de despedir este año 1926 que nos deja y saludar al nuevo que espero que nos traiga nuevas experiencias y alguna que otra estupidez. A vosotros sólo me queda desearos una feliz salida y entrada de año, desde el pasado os deseo lo mejor y gracias a todos por leer los desvaríos de este pobre y loco detective de tres al cuarto.

martes, 10 de diciembre de 2013

FRÍO

Siete de la mañana, el despertador suena continuamente y cada vez más alto, lo que daría por estallar ese maldito cacharro contra algo algún día. Me levanto a regañadientes deshaciéndome mientras tanto de mi posición fetal debajo de las sábanas, es curioso como el mundo regresa a ti después de escapar de la fase REM, como cuando enciendes el ordenador día tras día tras volver a casa, cada vez más pienso que si no somos máquinas nos parecemos bastante. Nos levantamos simplemente porque "hay que hacerlo", acudimos a nuestros lugares de estudio o trabajo porque "así son las cosas", como si estuviéramos programados para ello. Nos parecemos a las máquinas pero, ¿qué nos hace funcionar? o, mejor dicho, ¿qué nos mueve a hacer lo que hacemos?. Nosotros, al igual que ellas necesitamos energía, eso está claro y por ello la tomamos del medio en que vivimos en forma de alimento, aire, luz, agua... Todos esos elementos combinados son los que hacen posible que existamos tal y como lo hace la electricidad en un cachivache, pero a diferencia de los trastos nosotros necesitamos un elemento más para funcionar, la motivación, lo que nos mueve a buscar un camino a seguir a lo largo de nuestras vidas, lo que pensamos que nos hará felices algún día o puede que simplemente persigamos un objetivo con la intención de ser reconocidos por nuestros semejantes. Por supuesto también son los sentimientos los que nos mueven: el padre continuará por sus hijos, un gran número de personas lo harán por sus parejas, el hijo lo hará por la madre... si no es nuestra felicidad será la de nuestros seres queridos y en consecuencia, llegaremos a la nuestra.

Termino de prepararme y salgo a la calle camino de la universidad, los cristales de los coches están cubiertos de escarcha, típico de una mañana de Diciembre en Madrid. El calor de mi cuerpo se escapa de mi gradualmente, somos pequeñas chimeneas andantes propagando el vaho por todas partes, qué tendrá que muchas veces nos quedamos ensimismados al verlo salir de nuestras bocas, si tan sólo es vapor que vuela para mezclarse con el aire.

Llego al metro y a medida que desciendo por las escaleras el frío se desvanece. No negaré que muchas veces durante los veinte minutos que tarda el tren en llegar desde mi casa a Ciudad Universitaria me han entrado ganas de dar la vuelta, de bajar y coger el tren en sentido contrario, supongo que a veces la motivación falla y te gustaría rebobinar la cinta hasta ese momento en el que te encuentras "protegido" bajo las mantas de todo cuanto te agobia o preocupa, pero no, hoy no iba a ser ese día que rompiese con lo establecido, en muchas ocasiones el ser humano se impone normas que cree que le ayudarán o conducirán a la meta, también establecida por él o en su defecto, por la sociedad y sus diferentes culturas.  En cierto modo siento un poco de envidia por los valientes que dicen: "¡qué cojones!, ¡para qué todo este maldito circo que tenemos montado!" y se dan media vuelta a perseguir sus deseos más inmediatos. Supongo que yo soy un esclavo de mi mismo, de mis normas, de la sociedad que día a día indirectamente me dice que debo trabajar, que debo ganar dinero, que me induce al automatismo que a veces detesto. Puede que hagamos todo esto para poder centrarnos en otras cosas teniendo todos esos actos cotidianos que nos caracterizan como seres humanos predefinidos, pero a veces pienso que nos centramos más en predefinir nuestra vida que en vivirla y al fin y al cabo sólo tenemos una que no debemos desperdiciar.

Al fin mi destino, al salir del metro el frío aire de Madrid vuelve a entrar en mis pulmones y mis pasos se hacen más lentos. A medida que me acerco a la puerta de mi "deber" voy poniendo silencio a todas esas letras y melodías que me han ido acompañando en mi camino dentro del MP4. Subo las escaleras, entro en mi clase, encuentro mi lugar y me siento para recibir la primera clase, ya no queda tiempo para nada más.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Hechos e historias de Madroñera (El regreso) Parte 3/3

Diez de la mañana, me despierto únicamente para ir al baño sabiendo que tendría que atravesar un patio helado para hacerlo. Vuelvo medio zombi a la cama, me enrollo en las tropecientas cosas que tenía allí y me vuelvo a quedar dormido. Despierto hora y media más tarde levantando al resto conmigo con ayuda de las gilipolleces de mi móvil. Después de abordajes de una cama a otra, unas cuantas patadas al aire de Mrs Hoyas, y pereza extrema nos pusimos a adecentar la casa sobre las dos de la tarde.

Llegó la hora de comer y andábamos bajo mínimos de alimentos, así que me dije: Christian, tienes que dar de comer a los niños, ahora todo está en juego. Me volví a armar de valor tal y como hacen los héroes y pillé todo lo que pude de las conservas que había en la casa. Junto con el paquete de espaguetis que nos ofreció Claudia me propuse preparar la comida que nos llenaría de energía ese día. Lo conseguiría o moriría en el intento.

Finalmente me salió una suculenta ensalada de espaguetis con magro de cerdo, atún y tomate (las malas lenguas volverán a hablar y dirán que estaba mala, todo falacias). Limpiamos todas las guarreridas, dejamos la casa como una patena y comenzamos a recoger nuestras pertenencias.

Salimos de la caseja, cargamos los bultos y pusimos rumbo a Madrid, ya tocaba descansar y prepararse para volver a clase al día siguiente.

Coñas a parte, fue un gran fin de semana, pero ¿qué no lo es cuando sales con esta gente?. Sabemos que cada momento es único: un café cuando tenemos hueco, una tarde en un "montaditos", alguna salida a cenar, fiesta de vez en cuando... Da igual mientras estemos todos juntos y es que chic@s, sois como los móviles, la mayor parte de mi vida me la he pasado sin vosotros pero ahora no sé qué coño haría si dejara de veros la verdad. Cada uno tenéis algo que os hace únicos/as y cuando lo juntamos hacemos algo grande. A mi ya me habéis ganado para toda la vida, sólo os pido una cosa no cambiéis nunca, se os quiere y nos queda mucho por pasar hombro con hombro, con todo lo que venga.

¿Qué es la vida sin amistad? No es.
¿Qué puede hacer la gente por ti? Ni te lo imaginas.
¿Qué puedes hacer tú por ellos? Ponte a prueba.
¿Qué podréis hacer juntos? Subir más alto de lo que nunca pensasteis.

FIN DEL CAPÍTULO TERCERO DE TRES.

SIN DUDA, CONTINUARÁ...





sábado, 23 de noviembre de 2013

Hechos e historias de Madroñera (Extremadura Tour) Parte 2/3

Amaneció como estaba previsto, todo estaba desarrollándose según nuestros planes, también nos despertamos a una hora aleatoria según el plan. Once y media de la mañana, tras evacuar mi vejiga me dispuse a desayunar con el resto pero... ¡pardiéz!, faltaba una concha de chocolate que se había comido David el día anterior, estábamos en un serio problema. Desayunamos con las conchas restantes y un Colacacao  de calidad dudosa, pero aún teníamos algo de hambre... la situación requería de medidas desesperadas así que Tamara, Claudia y yo nos armamos de valor y salimos en busca de la panadería. Conseguiríamos comprar magdalenas y pan o moriríamos en el intento.

Tras comprar el pan y las magdalenas pasamos por el Día, ahora sin propaganda, a por algunas cosillas más que faltaban, entre ellas unas napolitanas de chocolate deliciosas, fantásticas, exquisitas y orgásmicas que Dave y yo no dudamos en ir usufructuando a lo largo del día.

Pasado el mediodía partimos con la tartana diésel a la que se le cayó el espejo retrovisor interior repentinamente antes de salir. Nuestro destino, el cercano pueblo de Trujillo donde subimos y bajamos cuestas empinadas, compramos productos típicos de Extremadura (nos dejamos la panceta, el tocino, la morcilla y queso), adquirimos lotería de navidad para hacernos asquerosamente ricos... Después de conocer Trujillo volvimos a Madroñera a repostar nuestros cuerpos de comida.

Llegamos a la casa de nuevo, y la jefa nos encargó ir a buscar unos tronquillos para encender la chimenea a David, Paula y yo. Naturalmente hicimos todo aquello que se esperaba que hiciésemos, UNA PUTA MIERDA. Nos fuimos al parque de al lado a hacer el gilipollas con los columpios (no fuimos más lejos por no perdernos, que luego se lía y somos chicos muy responsables y demasiado guapos para morir) y luego antes de volver cogimos unas ramillas que estaban entre los setos para hacer el paripé. Manda huevos la cosa, al final la chimenea se encendió, si es que somos la ostia, arreglamos las cosas hasta cuando lo hacemos mal.

Después de comer chicha disfrutamos de un delicioso flan con nata, nata que no dudamos en utilizar después para tirar a la cara y al pelo del prójimo con el consiguiente resultado, cabezas nevadas y niveles de glucemia en sangre elevados. Nos lavamos la cabeza como pudimos y marchamos a Cáceres City.

Una vez llegamos a la susodicha ciudad y dimos más de cinco vueltas para aparcar (al lado de la peluquería Toñi, muy importante, pues era nuestro punto de referencia) nos adentramos en sus entresijos y recovecos para conocerla sexymente por dentro, conoceríamos el casco antiguo o moriríamos en el intento. Tras unas cuantas vueltecillas, un mercado medieval abarrotado de suculentos manjares y un viejo en coma viendo la tele en un castillo decidimos volver.

Según volvíamos saltó la alarma: no teníamos cena. Si no pensábamos algo pronto tendríamos que tirar de chorizo con lo que Claudia ideó un plan infalible, comprar una docena de huevos (huevos de los cuales llegaron vivos a Madroñera once, ya que a alguna graciosilla se le ocurrió también tirarle un huevo al pobre Dave, menos mal que erró el tiro). Dimos otras cinco vueltas para encontrar el coche y volvimos a Madroñera.

Nuevamente en la casa puse en práctica mis habilidades culinarias y preparé unas tortillas francesas sin sal (yo como soy muy considerado prescindí de echarla para evitar problemas de hipertensión en las arterias de mis amigos en un futuro, las malas lenguas dirán que se me olvidó echarla pero no son más que habladurías) pero con chorizo picado cortesía de Mrs Hoyas y jamón de york de los bocatas que otrora nos hiciese la madre de Mrs Hoyas. Lo siguiente fue jugar al karaoke mientras bebíamos un par de pelotazos y jugábamos a un juego de chupitos en el que descubrí que el ron velero es en realidad aguarrás, con lo que salí precipitadamente a disfrutar del frescor otoñal en la calle para que se me pasara el chungo.

Pasado todo aquello nos fuimos de nuevo de expedición nocturna por Madroñera, siguiendo un chundachunda que se escuchaba en la lejanía que nos llevó hasta una casa a tomar por saco donde había cuatro o cinco personas de fumada. Decidimos largarnos sin que se percataran de nuestra presencia. Tras una vuelta repleta de absurdeces como un partido improvisado con naranjas, un Doraemon en una pared y aberroncharnos contra el rocaje vivo pasamos un rato de tranquileo en el salón de la casa.

Esperamos que Claudia se fuese a dormir, pero Dave y yo no pudimos hacer de las nuestras ya que nos pilló casi en el acto con premeditación y alevosía, total que nos fuimos a dormir también. Después de unos besos de vaca en la cara de Paula y una reestructuración de las camas y sus moradores bastante curiosa (dos vacías y una con tres personas) nos quedamos fritos a las cinco de la mañana. El día siguiente sería el último y había que descansar un poquejo...


CONTINUARÁ (IT MEANS TO BE CONTINUED)...

FIN DEL CAPÍTULO SEGUNDO DE TRES.








Hechos e historias de Madroñera (the podólogos gone wild) Parte 1/3

Me llamo Christian Moreno Ayuso Wilfredo Manchester United Connington Monedero, Charmander III, siempre he sido conocido como un hombre al que le gustaba la rutina, tranquilo, con clase, atractivo... hasta el día que entré en la facultad de Podología de la UCM, ese día todo cambió.

La facultad podía ser un sitio agradable, pero si no te andabas con cuidado te volvías loco en cuestión de semanas. Fue en los comienzos donde empecé a conocer a los que serían mis compañeros de fatigas en ese antro. Tras un año de éxitos académicos y de conocernos más nos dimos cuenta de que nos habíamos vuelto gilipollas de tanto esfuerzo y empezamos a improvisar planes con más frecuencia que de costumbre para no perder el norte y estrechar sexymente los lazos entre nosotros.

Hasta que llegó el día en el que juntamos todos los ingredientes para un fin de semana ferpecto: Cinco personas, un coche que se caía por fascículos y sin oferta de lanzamiento, una casa a 300 km en la que había que atravesar Invernalia para poder mear por la noche, cosas bonitas que ver (un par de pueblos, un castillico, un viejo en coma viendo la tele, las ovejas de Carmen Sevilla...), gorros estúpidos y boinas, garrotas y vecinos cotillas. Una de dos, o conseguíamos divertirnos, o moríamos en el intento.

Tras recoger a la propietaria del inmueble sospechosamente situada en una rotonda comenzamos nuestro camino hacia tierras extremeñas, más apretados en el coche que los calzoncillos de Falete. Una vez nos plantamos allí hicimos lo propio, comprar víveres para subsistir: carne, leche, conchas para el desayuno, flanes y UN BOTE DE NATA (apréciese que esto último lo escribo en mayúsculas para resaltar la importancia de tan codiciado artículo de alimentación y/o fantasía). Como caímos en la cuenta de que necesitábamos calentarnos por la noche decidimos hacer un fuego, por lo que para ello usufructuamos toda la propaganda que tenía el Día en la puerta (qué bien ardía pero qué poco duraba).

Tras cenar unas pizzas quemadas de Tarradellas y destrozar unas cuantas canciones en el karaoke salimos de aventuras esa misma noche por Madroñera. En el pueblo no había ni un alma, pero llevábamos la fiesta y la estupidez donde hiciese falta sin importar quién está o no está. Pasamos frío y tras un pequeño paseo hasta donde Cristo perdió la chancla, unas cuantas imitaciones PERFECTAS por mi parte y gitanadas colectivas varias nos volvimos al pesebre.

 He de decir que por las noches no pasábamos frío en la casa, teníamos manticas, un radiador que no tardó en llevarse la dueña para su cuarto, calor humano... Eso sí, mis agradecimientos a la Srta Claudia Hoyas que tuvo en consideración forrarme a leches esporádicamente para hacerme entrar en calor, eso son amigas y lo demás es tontería.

Tras un rato haciendo el Pink-Floyd nos fuimos llendo a reposar a los sarcófagos. Claudia y Tamara a la habitación con el rosario diabólico fluorescente y cama de roble más gorda que un Snorlax en Telepizza, David, Paula y servidor a la habitación V.I.P. (osease, de los guays, de los que molan, de los que cortan el bacalao, de los amos del universo, de Pili,Mili y Vanilly, de  los tres mosqueteros, del trío calavera, de los tres cerditos, de los tres tristes trigres comiendo trigo en un trigal y con esto creo que ha quedado suficientemente claro).

Acabábamos de llegar como aquel que dice a ese rústico lugar y ya la habíamos liado un poco, pero l@s cinco fuckers necesitaban descansar, el día siguiente sería más sexy y movidito.

TO BE CONTINUED... (QUE SIFINICA, CONTINUARÁ).

FIN DEL CAPÍTULO PRIMERO DE TRES.



martes, 5 de noviembre de 2013

EL MESÍAS

Era una fría tarde de Noviembre, el Sol se ponía sobre el lejano pueblo de Vallecas, situado más o menos entre Belén y Eurodisney para que os hagáis una idea. Todo sucedió por esos días en los que los espíritus se encuentran más revueltos que de costumbre, en aquellos días en los que podían manifestarse de cualquier manera que os podáis imaginar.

La protagonista de esta historia no es otra que María, que ni es virgen, ni es puta, pero tiene guasa la cosa supongo. María se encontraba aburrida en su casa, pensando quizás en nuevas formas de trolear a la gente, o más bien en una de sus muchas series extrañas con las que mataba el tiempo.

De repente apareció ante sus ojos una diminuta criatura que los antiguos solían denominar perro. Estos seres carentes de toda lógica (o quizás lo contrario) tienen tendencia a defecar y miccionar en el interior de las casas si no se actúa a tiempo sacándolos fuera y precisamente sus ojos saltones lo decían, la diminuta criatura miraba a María y esta en su interior oía una voz que susurraba: caca... caca... caca... y puede que pisss y puede que pisss y puede que pisss. Con cierta celeridad María se puso lo primero que tenía a mano y bajó a la criatura de nombre Gretel por el transportador vertical de su hogar hacia la calle.

A medida que iba avanzando por la calle un temor crecía en María, probablemente debido a que su pequeña alimaña fabricante de heces nunca le había hablado antes por telepatía, sólo se limitaba a chillar hasta que sus deseos fueran cumplidos. La chica pensó que serían imaginaciones suyas y siguió andando cuando entonces pasó: tres cigüeñas con aspecto de paloma volaban en círculos tres metros por encima de ella.

Una de esas cigüeñas-paloma se plantó frente a ella y su voz resonó en la cabeza de la pobre incauta que debió quedarse en su casa aquella tarde: María, escúchame porque soy una de las tres cigüeñas-paloma puñeteras y ancestrales, te traemos un hijo y con él la buena nueva. Ha llegado a ti el que será el nuevo mesías de los trolls, pero no sólo deberás cuidarlo y guiarlo por la senda del hijoputismo amateur, tendrás que buscarle un padre, un pobre infeliz que complete su educación, y lo encontrarás en twitter. Cuando pidas un saludo por un tweet, el primero que te lo devuelva, ese será el pardillo.

Después de todo esto las cigüeñas-paloma elevaron violentamente el vuelvo dejando un chorrete de mierda tras de sí, a la par que a una estupefacta joven con su aún más alucinado bicho con cadena.

Subió nuevamente a su morada y tal y como le habían indicado esos extraños seres, María hizo caso y realizó todo tal y como había dicho. El pobre infeliz no tardó en aparecer, no era otro que Christian, un aprendiz de podólogo madurito y sexy sin nada mejor que hacer. Tras el saludo, María le reveló la buena nueva y puso al niño cigüeñero-palomero el nombre de Cristino. Se abría una nueva era para todos los trolls del mundo.

FIN DE LA PARANOIA.

sábado, 2 de noviembre de 2013

FRUSTRACIÓN MIX VOL. 1

Sábado, seis de la tarde. Hoy no hago más que dar vueltas en mi silla, andar por toda la casa sin tener muy claro qué hacer, así que bienvenidos a mi puta desesperación. ¿Para qué negarlo?, me falta algo, pero el cuerpo se mueve como si lo que faltase se pudiera encontrar buscando por la casa hasta en el más mínimo rincón. La vista se agudiza y tu cabeza mira por todas partes, tu mente sabe que jamás encontrarás nada de esa manera y eso lleva a la frustración por la frustración.

Quieres estar en todas partes y a la vez en ninguna, quieres decir muchas cosas pero no decir nada. Maldices y pegas un puñetazo en la mesa, ¿para qué?, no te vas a sentir mejor. Vuelves a mirar el reloj y a penas han pasado cinco minutos. Para ti el tiempo no tiene el mismo valor que para los demás, cuando crees que debe haber pasado una hora en realidad has perdido tan sólo diez minutos de tu vida. Tienes rabia contenida que esperas no acabar pagando con nadie, pero también estás deseando que se metan contigo para desahogarte, no es un sentimiento precisamente noble, pero es lo que hay, hoy no me sale ser buena persona, no quiero serlo. 

Si me hablas probablemente te conteste sin ganas,
si me hablas puede que pase de ti,
si me hablas quizás encuentres algo más que una simple respuesta
y si me hablas... a lo peor te encuentras dentro de una situación para la que no estás preparado/a.

Todos deseamos cosas que nunca tendremos, quizás porque la vida te depara algo mejor o puede que simplemente no haya nada. Es una vuelta a la historia de siempre, una piedra con la que no puedes evitar tropezar. Me regaño a mi mismo por ser tan idiota, igual soy demasiado severo, pero para una persona que siempre o casi siempre suele estar de buen humor esto no encaja en ninguna parte. La gente también está acostumbrada a verme así, el día que estás mal anímicamente no te lo consienten, su comportamiento indica que no les vale, dicen: "ey, anímate", esperando así conseguir que dejes de comportarte así, en realidad a ellos les da igual cómo estés, sólo quieren que no se lo contagies, pasarlo bien lo que demuestra al final para qué están las personas. Los que te escucharán serán pocos, pero lo sufrirán contigo. Los demás se limitarán a no dejar que les amargues, a quitarte el derecho a joderte con tus problemas y exteriorizarlo, a que obvies sufrir y lo entierres todo en el fondo de tu corazón y si se destroza, da igual al fin y al cabo es tu vida.

En todo esto existe una contradicción, puesto que el "drama" o llorera que aquí reflejo vende más que la risa. Es más fácil el lagrimeo, como dice una amiga mía: ¿para qué vas a publicar por ahí si estás feliz? , eso no interesa, las miserias es por lo que más se interesa la gente. Supongo que en parte tiene razón y eso se refleja en que según mis estadísticas las entradas  más vistas son de mis estados apáticos. 

Qué cojones, hoy toca darle a las hienas su ración de carroña, ¡si!, ¡hoy la puta vida es injusta y pobrecito de mi!. Entonaré un "miserere" o un "mea culpa", diré a las claras que me siento sólo, que estoy hasta la polla de buscar y no encontrar y de que la gente no pague por las mierdas que hace o hizo, ¡sorpresa, la vida no es justa!. Dirán: "tiooo jodeer, cállateeee, no vayas de desesperado por la vidaaaa, que así conseguirás todo lo contrarioooo". Sinceramente, ME SUDA LA POLLA, no hay motivo alguno para callarse de nada, las apariencias se las dejo a los pijos/as, uno es lo que muestra al mundo, no lo que esconde. Si una persona actúa de una manera y dice que no es así y que no la conoces está mintiendo, en realidad es culpa suya porque para mi, las personas, son lo que enseñan, no lo que no dicen, lo que no dicen sólo lo saben ellos/as. 

Yo siempre diré las cosas tal y como las siento,
yo siempre, contaré lo que me de la real gana, 
yo siempre me reiré de los que me vienen con frases hechas y creyendo que así entraré por el aro,
pero ante todo, yo siempre maldeciré en alto.

Si te ha molestado, sinceramente... me alegro.


viernes, 18 de octubre de 2013

VACÍO

Buenas noches... realmente es todo lo que puedo decir para introducir esto de alguna manera, así de simple. La cosa es, al cabo de los meses al fin terminé mi viaje personal dentro de mí y la verdad es que ya iba siendo hora. Tener claro quién es uno a veces es difícil pero no imposible de conseguir.

Ahora, más que nunca soy capaz de caminar en solitario y combatir todo lo que me echen. Yo siempre he sido un "Juan Palomo" de la vida, todo lo demás, han sido simples pausas en mi camino. Por supuesto no estoy hablando de prescindir de mis amigos ni que no los necesite, pues para mi son algo imprescindible, un tesoro que hay que guardar y conservar todo el tiempo posible. Vamos perdiendo algunos por el camino y ganando otros nuevos y también estarán los de siempre reafirmándose día a día.

El amor es una cosa hermosa, pero a veces me parece un puto chiste de mal gusto que me están contando día si y otro también. Creo en él desde siempre y eso dudo mucho que cambie, pero eso no quita que a veces piense que es cruel, puede ser temporal o eterno y la mayoría de nosotros siempre iremos en busca de éste último. ¿Debe ser perfecto? claro que no, sino no sería amor. Si buscas la perfección te quedarás sin nada hermano. Otra cosa muy distinta es buscar la felicidad, pero, ¿no puede dártela un ser imperfecto?. Avanzamos, no nos queda otra, aparezca la mujer imperfecta ideal para tí o no.

Todas las mierdas que pasan a mi alrededor no hacen otra cosa que reafirmar mi manera de ser: con la verdad por delante, duela a quien le duela, aceptando las de los demás (aunque hieran). ¿Eufemismos? ¿para qué? ¿para quién?. Si, podría decir lo que pienso de otras maneras pero es que si yo quiero que algo llegue a alguien, ¿no es mejor dejarse de tonterías?. Me han llamado basto, bestia y me han dicho que soy demasiado directo bastantes personas. Me hace gracia esa doble moral, se supone que la gente no hace más que criticar a otras personas por falsedad pero luego les pone cachondos que les mientan a la cara y claro, están dispuestos a tragarse esas mentiras. NO, a la gente no le gusta la verdad realmente, todos hemos sido alguna vez traficantes de mentiras, proxenetas de la verdad absoluta. Paso de sentirme culpable por esas mierdas, mucha gente vive con un sentimiento de culpabilidad crónico que van renovando cada vez que suman una nueva mentira a su particular bolita de mierda. Dejar de hacer lo contrario de lo que debería hacerse: si una persona te importa una mierda, miéntela, no lo hagas al revés, los que te quieren merecen tu transparencia, tu corazón abierto de par en par.

Por último me queda hablar de un bello reencuentro con todas aquellas canciones que no olvidé, sino que tenía en el dichoso baúl de los recuerdos. Recuerdo con nostalgia como empecé escuchando rock desde lo más blandito hasta lo más jodido del heavy metal. Al final me encuentro en un punto medio de todo esto, rechazando las partes más extremistas, no me van las ñoñerías, pero tampoco esas voces que no sabes ni qué coño están diciendo y parece que al cantar se han tragado una tabacalera entera. En la música si busco una armonía, unas formas. Cuanto menos lo considero irónico dada mi forma de ser, pero es así.

¿Dónde me encuentro en este punto? En el fin de un viaje, buscando el camino hacia el siguiente con todas mis armas en la mano, pero éste está vacío, nuevamente sin un letrero o indicación que me guíe a todo aquello que me falta. Pero me da igual, el rumbo se revelará algún día por sí sólo y con la primera casualidad partiré como partí por el camino anterior.

Gracias por soportar a este puto loco con sus desvaríos, querido/a lector casual o intencionado, yo seguiré por aquí compartiendo paranoias y mierdas varias para todo aquel que lo desee.


jueves, 17 de octubre de 2013

NOIR (Capítulo 9)

Chicago, 23 de Abril de 1926:

Y efectivamente, no tuvimos suerte. Comimos algunas acelgas ya que el hambre apremiaba y estabamos aún bastante lejos de la mansión de la señorita Ice. Nos sentaron mal, y por supuesto os podéis imaginar el resultado: si no era yo era el pobre Dave parando cada media hora para cagar detrás de cualquier seto.

Llegamos casi de noche a la dichosa mansión, desquiciados perdidos y rogando por algo de comida de verdad. Nos recibió uno de los nuevos mayordomos de la señorita Ladine Ice, delgadito. maloliente y bajito. Si, el señor Carlino Prats de Barrington, todo un personaje sin lugar a dudas, pero muy servicial. Desatamos a Martinette y le hicimos pasar al recibidor sin quitarle la vista de encima.

Apareció la señorita Ladine por la puerta que daba al salón principal, lo que sucedió a continuación comenzó por ser un momento emotivo de esos que hace que se te salten las lágrimas... Ladine miró a Martinette, Martinette miró a Ladine... y comenzaron a pegarse de sopapos entre ellas. Lo más bonito que escuche de sus bocas fue "zarrapastrosa de mierda", ¡qué hermoso es el amor fraternal!. Las dos acabaron por los suelos y aunque consideramos que ese no era buen momento para llamar la atención hacia nosotros ya que estábamos empalmadísimos de ver a dos mujeres tirarse de los pelos, teníamos que cobrar nuestros honorarios y explicarle todo a Ladine (sí, por ese orden, que luego pasa lo que pasa no vemos ni un duro y Dave se queda sin comer).

Aunque a regañadientes, la tacaña de Ladine pagó una buena suma por nuestros servicios, podría decirse incluso que me pareció verla sonreír cuando me daba MI pasta (no de Dave, MÍA). He de reconocer que esas mujeres eran unos bombones, y por eso me resultó difícil dejarles inconscientes, pero de esa manera podríamos llevarnos también algo de plata y largarnos antes de que el servicio se diese cuenta.

Definitivamente esta no es una historia en la que el bueno se queda con la chica, la verdad, así que hice lo propio, mangar todo lo que pude para gastármelo luego en los bajos fondos en agradables compañías, ¿se os ocurre a vosotros un final más feliz?.

 En cuanto a Dave, la troupe de la caqué, las hermanas Ice, Vickinson... bueno, eso es otra historia.


¿FIN?

lunes, 30 de septiembre de 2013

NOIR (Capítulo 8)

Chicago, 23 de Abril de 1926:

La carretilla en la que Dave y yo llevábamos a la niña olía a perro muerto, como no podía ser de otra manera ya que llevaba cubos de caca de paloma por doquier. El cansancio que llevábamos mi ayudante y yo encima era monumental, con lo que decidimos parar en un campo de acelgas cercano y echar un sueñecito. Atamos a la chica y nos quedamos dormidos entre kilos y kilos de acelgas.

Cuando nos despertamos nos encontramos a Martinette despierta y mirándonos con cara de pocos amigos. Teníamos la hipótesis de que estaba enfadada por el palazo que le arreamos en la cabeza y por haberla llevado a la fuerza... pero igual es que yo era un malpensado.

No fue fácil sacarle información a cerca de sus planes, pero encontramos cerca de aquel campo un río cercano lleno de gansos, con lo que la colgamos desde el puente que cruzaba el río amenazando con tirarla para que los gansos la llenasen de picotazos y quizás se ahogara. Obviamente la muy condenada confesó rápidamente gracias a mis amplias dotes de persuasión y a que a Dave le daba el "tembleque" al sostener la cuerda que la mantenía sequita y le proporcionaba un gracioso contoneo.

Resulta que la señorita Martinette formó sociedad con aquella panda de brujas para formar la banda por un motivo fundamental: Su hermana Ladine le "sisó" gran parte de sus propiedades cuando se hicieron con la herencia de su familia aprovechándose de su mayoría de edad y eso le dejo al pequeño diablo a dos velas. Bajo el control de Ladine Ice, a Martinette no le quedaba otra salida que delinquir para, del algún modo, recuperar su patrimonio o bien hacerse con uno nuevo. Aún teniendo razones de peso la chica había estado jodiendo a media ciudad con sus negocios turbios y debíamos actuar como es debido y acorde a nuestras leyes.

Dave subió a Martinette de donde estaba colgada, la llevamos a la carretilla y mantuvimos unas palabras serias con ella mientras los primeros rayos de Sol inundaban el campo de acelgas, a esa chica le tenia que quedar claro lo que le esperaba al llegar a la mansión de nuestra cliente y que nosotros no nos andamos con chiquitas.

Seguimos haciendo camino atravesando los jardines cercanos rumbo a la mansión Ice, con la misma peste, las misma ropa, varios kilos de acelgas que tomamos prestadas y con la mente bien fría. Con suerte estaríamos allí antes de comer.

CONTINUARÁ...

lunes, 16 de septiembre de 2013

PRISIONERA DEL CRISTAL

Aquel día en la aldea de Fanor se celebrara una gran fiesta, todo el pueblo reía y bailaba mientras el gran Sol iluminaba sus vidas. Era el día que todos, una vez al año esperaban, la recogida de la cosecha. Elodie no se encontraba allí. Era una chica extraña, considerada rara por la mayoría de sus vecinos. Solía adentrarse todos los días en el gran bosque de Sesám, a pocos kilómetros de la aldea, sin más compañía que una flauta dulce para amenizar el paseo.

A medida que se iba alejando de Fanor y adentrándose en el bosque, la calidez y sencillez crecían en ella hasta que llegaban a envolverla. Nunca se la conoció en la aldea por ser una persona abierta y afectuosa excepto claro está, su familia. Siempre actuaba como le parecía que debía ser y no como era en realidad, eso lo dejaba para los momentos de soledad en el bosque, donde podía componer y tocar sus melodías sin avergonzarse de nada. Era como si estuviera prisionera, cautiva de una jaula de cristal que se parecía a ella, hablaba como ella y se movía como ella, pero no lo era. La verdadera Elodie se encontraba en su interior, sintiéndose sola por  no poder salir de ahí salvo cuando sus piernas la llevaban al bosque.

Elodie llegó a su rincón preferido de Sesám, un gran claro con un lago en el que le gustaba bañarse todos los días que podía y evidentemente, ese día no fue la excepción. Mientras nadaba lentamente de un lado a otro pensaba en todas las personas que siempre le habían acompañado en su vida en la aldea. Lamentaba mucho no ser capaz de mostrarse como era a todos ellos, sólo unos pocos afortunados podían disfrutar del afecto de la chica y de toda su bondad. Ella no podía salir de su prisión, pensaba que, si lo hacía, podrían herirla el día menos pensado. Daba resultado pero resultaba ser un arma de doble filo, ya que se hacía daño a sí misma por dentro. Es por eso que no solía entretenerse a hablar con la gente no cercana a ella más de lo estrictamente necesario, empleando para ello conversaciones banales y fugas rápidas, tenía miedo de que alguien rompiera de repente su forma artificial.

Salió del lago, se secó y vistió. Empezó a tocar una de sus melodías preferidas, de esas que nadie se cansaría de oír ni aunque pasaran mil años. El claro del bosque se inundó de música, risa, llanto y todo tipo de emociones. Era como una segunda fiesta alejada de la aldea, la fiesta del corazón de Elodie.

Dio la casualidad que un joven pasaba cercano al lago y escuchó la flauta dulce de Elodie. Era lo más hermoso que había escuchado en su vida y no tuvo más remedio que quedarse a escuchar. Siguió avanzando hasta que, oculto desde la maleza él la vio. Todo lo que vio le dejó abrumado hasta el punto que fue incapaz de moverse, sólo su corazón latía con fuerza.

Cuando ella marchó el recobró el movimiento. No consiguió reunir el valor suficiente para aparecer ante ella, seguramente, por miedo a no volver a verla jamás o no conseguir romper el cristal que la mantenía prisionera siempre que había gente. El joven quería a esa Elodie, la que no se avergonzaba de nada, la que tocaba aquella preciosa música.

Elodie siguió volviendo todos los días al bosque de Sesám, y él... bueno él jamás pudo salir de allí.

martes, 10 de septiembre de 2013

NOIR ( Capítulo 7)

Chicago, 23 de Abril de 1926


Dave estaba "on fire" y los guardias de Vickinson, alertados, corrieron a apagar el fuego de su tutú a base de cubos de agua y puñados de barro por un tubo que le arrojaban. Mientras Dave se sacrificaba por el equipo conseguí desatarme y descolgarme sin que los guardias se diesen cuenta. Un par de ellos repararon en mi huida pero conseguí darles esquinazo corriendo como un condenado y arrojándoles todo lo que encontraba a mi paso. Más tarde idearía la forma de rescatar a mi ayudante de su cautiverio.


Pasaron un par de horas y salí del hoyo en el que me había metido, si quería salvar a Dave debía de ser rápido y listo cual cerdo. Tomé prestados unos pantalones tendidos de una casa cercana, dejé el tutú y me dirigí directamente al huerto trasero de la señora Vickinson a oscuras y sin hacer a penas ruido.

Asomé la cabeza por detrás de la valla y la cara de tonto que se me quedó al ver lo que vi... Vickinson y Tamärersen se encontraban de pie frente al pobre Dave que se encontraba atado y tirado en el suelo pero por si eso fuera poco al lado de las dos brujas se encontraba... Martinette!. ¿La hermana de la señorita Ice estaba detrás de todo esto? No podía creérmelo, pero independientemente de la situación tenía que sacar al inútil de mi ayudante de allí, ya habría tiempo para arreglar cuentas con la pequeña de los Ice.

Como imaginé esos mangurrianes guardaban algo de mierda de paloma en cubos para dejar constancia de la autoría de sus fechorías, así que no me costó mucho encontrar dónde la guardaban. Me subí al tejado que estaba justo detrás del aquelarre de brujas con un cubo de mierda y una pala. Lo siguiente sucedió en cuestión de segundos: la mierda voló por los aires hasta las cabezas de las tres mujeres y cayéndoles por la cara, lo que las dejó incapacitadas por un tiempo breve. Les pegué un palazo en la cabeza a cada una, desaté a Dave y juntos cogimos en volandas a la inconsciente Martinette y salimos echando leches.

Robamos una carretilla con un caballo y cargamos a la chica detrás. Pusimos rumbo a la mansión de la señorita Ladine con la "entrega especial" pensando que habíamos resuelto el caso, oliendo a caca de paloma, añorando una ducha y muertos de hambre, pero no todos nuestros problemas acabarían esa misma noche...


CONTINUARÁ...

sábado, 7 de septiembre de 2013

¿Y QUÉ MÁS DA?

Ya de vuelta después de otro día de idas y venidas, en calma, quizás demasiado. Puede que sea uno de esos días en los que deseo que la vida fluya sola, al fin y al cabo a veces quieres soltar las riendas por un momento, dejarlo todo a lo que venga por sí solo. Quizás he pensado demasiado y mi mente está cansada, quizás no haya nada por lo que sufrir en este momento, o bien es que me he vuelto algo gilipollas, ¿qué le voy a hacer?. Realmente os juro que me gustaría ser constante en todo, pero para la vida no tienes a un "profe" que te diga que vas por buen camino.

Puede que alguno piense que me estoy volviendo "emo" o alguna de esas mierdas, nada más lejos de la realidad, mi buen carácter sigue intacto y esas cosas de niños de quince ya no me afectan. Es sólo que a veces sueles preguntarte para dónde coño estás tirando cuando crees que el camino que has elegido para según que cosas no es el correcto. Supongo que me como demasiado la cabeza, toda la vida ha sido igual y pretender que deje de ser así es como intentar que las aguas del mar se queden completamente quietas. A veces la solución más clara para un problema no lo es.

Puede que alguno piense que no tiene ningún sentido esto que escribo aquí. Sólo es que necesito hacerlo, no le deis más vueltas, la principal razón de la existencia de este blog es por mi mismo. Me gusta que valoren lo que hago pero fundamentalmente lo hago por mi. Supongo que tras sucesos pasados en mi vida he aprendido a quererme y respetarme más que antes y este es un bálsamo para mi interior, que utilizo siempre que necesito.

Puede que otros piensen: "Mira este, ¿por qué cuenta su vida o sus movidas mentales aquí, para todo el mundo?. PORQUE ME DA LA GANA, así de simple. Aprovecho para animar a todo el mundo a que no deje que nadie le cuestione en todo aquello que haga, siempre que no interfiera en la vida de los demás ni sea autodestructivo, de verdad, es muy sano, creceréis por dentro y pareceréis más grandes por fuera.

Estoy apático, si, y por supuesto la mayoría de las veces no viene de la nada. Algunos sabréis el por qué, otros no tanto y la mayoría no tendréis ni puta idea. Tranquilos, no lo digo de manera despectiva, es sólo una expresión más. 

Pero también estoy tranquilo, en un estado de tranquilidad suprema. Todo da igual, sólo quiero echarme en la cama con los cascos y alguna música tranquila. Todo esto es lo que me ha tocado y da igual cuantas veces maldiga, o cuantas me queje, o cuantas tenga el impulso de pegar un grito en un descampado. No lo voy a poder cambiar, ya no está en mi mano más que seguir siendo como soy, que se encargue el libre albedrío de los cojones de hacer lo que tenga que hacer, tanto si es bueno como si es malo, que yo me lo serviré con patatas y quizás un poco de ensalada.

Creo que por hoy nada más la verdad... sea quien sea quien me lea... espero al menos haberte conseguido entretener un ratillo.


martes, 3 de septiembre de 2013

EN LA OSCURA HABITACIÓN

Aquella noche la mirada de él estaba fija en el techo, tumbado desde su cama se encontraba nervioso, con las piernas inquietas de un lado a otro del colchón moviéndose de un lado a otro describiendo la trayectoria de un péndulo. Siempre fue durante toda su vida un soñador empedernido y gastaba en numerosas ocasiones horas de sueño volando a través de todo aquello que emergía de los anhelos de su corazón. Pudiera ser que ese día le hubiera ido mal y estuviese "viviendo" aquella noche la historia alternativa, su versión correcta de como debían de haber ido las cosas. Quizás estaba pensando en alguien a quien había hecho algo fuera de lugar, algo malo que no se mereciera y la manera de enmendarlo. Es posible que simplemente desease algo mejor de lo que tiene o nada más que ser mejor, superarse... Esa noche no conciliaba el sueño pero no por ninguna de esas razones, existe una mucho más poderosa que las anteriores, más duradera y que sólo finaliza con un beso o un rechazo.

Ella ocupaba sus pensamientos desde hace pocos meses atrás, apareció como siempre aparece un nuevo amor, sin avisar, sin pedir permiso, de repente un día se giró y ella estaba allí. Desde ese momento dormirse a media noche para poder descansar lo suficiente fue imposible porque, cuando esto pasa el resto del mundo pierde importancia, mirar el reloj suponía contar las horas para volver a verla, mirar el calendario los días y mirar el techo desde su cama era... ver sus ojos, su pelo, su sonrisa y estar en silencio era escuchar su voz. Él se encontraba en un estado de euforia reprimida, deseaba liberarla con un grito tal que las paredes temblaran, todas las noches su corazón salía a correr sin él y a veces volvía muy tarde a descansar al fin.

Durante ese tiempo vivieron juntos en su cabeza: paseaban por un parque mirándose con una sonrisa, disfrutaban de una película en el sofá uno recostado encima del otro, compartían un fin de semana en el campo o en una playa o simplemente disfrutaban de una cena solos. Todo daba igual, él era feliz de todas las maneras posibles, se fundía con su amor en un beso todas las veces que lo deseara, todo el tiempo que tuviera que durar.

Cuando el chico abrió los ojos volvió a encontrarse con el techo de su habitación, blanco e iluminado por la luz del Sol que ya entraba por la ventana. Se había quedado dormido y lo que empezó cuando él estaba despierto continuó durante su sueño. Ya no quedaba ni rastro de ella salvo los recuerdos de ese mundo onírico. Al muchacho le llegó la hora de pagar la factura de la irrealidad, seguía allí, deseando que todo aquello fuera real, le invadió la rabia y la impotencia y, más tarde, la tristeza.

Tal vez algún día todo o parte de aquello que soñó en la vigilia y en el sueño se haría realidad, o tal vez no, tal vez todo aquello acabaría por diluirse en el olvido poco a poco, dejando tan sólo una pequeña cicatriz dentro de sí mismo que acumularía a las que ya tiene. Pero si el sueño se convirtiera en realidad...

Se juraría que si lo conseguía jamás permitiría que ella llegase a sentirse sola.
Se juraría que juntos lo superarían todo.
Se juraría que guardaría cada beso que consiguiera de sus labios, que cada abrazo pareciese eterno.
Se juraría... hacerla feliz y por supuesto, llegar a serlo.

Un nuevo día comenzaba para él, se preparó para salir a la calle y librar la batalla diaria. Se puso sus gafas de Sol y comenzó a andar con paso firme calle arriba, en dirección al metro mientras decidía qué canciones le acompañarían desde su MP3 en su pequeño viaje. En su interior... su deseo de llegar hasta ella.



martes, 27 de agosto de 2013

NOIR (Capítulo 6)

Chicago, 23 de Abril de 1926.


Los matones-granjeros de Mrs Vickinson nos sacaron a toda leche del almacén, nosotros seguíamos teniendo la cara que se pone en un estado como entre acojone y estupefacción. El tutú se me llenó de barro por todas partes, no hay remedio, donde vayamos siempre nos acompañará la mierda y por tanto a Dave se le acumulará el trabajo en la lavandería, tiene unas manitas de niña para lavar que da gusto


La señora Vickinson se puso a gritar como una posesa en una jerga de pueblo extraña. Porque no entendimos nada, sino juraría que se estaba cagando en toda nuestra ascendencia. Al fin se calmó y ordenó a los matones que nos colgaran a Dave y a mi en unos palos con unos ganchos bien altos, que clavaron por el tutú dejándonos todo el culo al aire. Vickinson resultó ser una asociada de Tamärersen, por lo visto trapicheaban con hortalizas por todo Chicago y los terrenos de la mujer de la pipa servían de escondite a la banda que estábamos buscando. Estuvo interrogándonos cerca de una hora a cerca de lo que estábamos buscando. Fue ella la que nos envió casi directos al antro de Dilly Tamärersen, de ahí que nada mas entrar en su oficina me agarrase de las criadillas de detective sexy que tengo sin mediar palabra. Fue por eso, pero la verdad es que también fue porque todas las hortalizas que nos llevamos POR CULPA DE DAVE estaban destinadas para ella y sus hombres así que en parte fue un ajuste de cuentas que supongo que no había acabado.

Vickinson no atendía a razones, le ofrecí de todo con tal de ponerle de nuestro lado: un dibujo hecho por mi, una poesía, la nómina entera de Dave durante todo un año... pero nada, estaba decidida a cerrarnos la boca a cualquier precio, eso sólo nos dejaba una opción: tratar de escapar al caer la noche, cuando estuviera dormida y la vigilancia de sus granjeros fuese más baja. Afortunadamente sabía como hacerlo, era un plan infalible que mi cerebro desarrollo rápidamente mientras la corpulenta granjera-mafiosa soltaba sus graznidos dejándonos con una sordera crónica.

Cayó la noche, y llegó el momento que estábamos esperando: metí la mano por debajo de mis calzones, saqué un paquete de cerillas, cogí una y tras encenderla le prendí fuego al tutú de Dave.


CONTINUARÁ...


martes, 20 de agosto de 2013

MIS DEMONIOS

Cae la noche, bajo órdenes directas del Alto Mando me dirijo a visitar a un grupo de tres presos recluidos en las celdas de aislamiento más profundas. Desde que se fundó esta Comunidad las leyes fueron muy estrictas, se condena toda maldad en cualquier forma, el bien es el poder hegemónico que ha perdurado durante veinticinco años y así será hasta que desaparezca todo rastro de luz. De vez en cuando algún rebelde decide actuar bajo sus propios designios y quebrantar las leyes y la armonía de éste sitio idílico, pero existen unos seres creados por el Alto Mando, poco más jóvenes que él, esos seres son conocidos como los Represores. Estas criaturas tienen un único objetivo, CAZAR Y RECLUIR, todos aquellos inadaptados del sistema no tardan en ser capturados por ellos hasta el punto que no son capaces de llegar a actuar (los Represores nacieron con el don de la clarividencia y se anticipan a todas las acciones de los rebeldes).

Los que no llegan a actuar son llevados a los pisos del nivel intermedio, donde poco a poco son reeducados y reinsertados por las Voluntades Blancas, carceleros de vocación que han ido siendo seleccionados desde que nuestro mundo se creó. Pero los que yo voy a visitar… bueno, son un caso aparte, ellos actúan más organizados, son más rápidos, más fuertes y más inteligentes. Pocas veces han actuado, ellos conocen los momentos de mayor debilidad del Alto Mando y cuando sus fuerzas flaquean, ellos actúan. Se hacen llamar a sí mismos Defensores, dicen ser capaces de resolver todos aquellos problemas que el Alto Mando es incapaz de solventar por sí mismo, dicen que son los guardianes silenciosos de este mundo. Por eso van con largas vestimentas de color negro tapando sus rostros con máscaras del mismo color, y se ocultan allí donde los impulsos son más fuertes, ya que los Represores no pueden ver ahí.

A lo largo de la historia han cometido fallos y han llegado a ser capturados, pero no se los puede tener recluidos mucho tiempo y vuelven a escapar zafándose de las Voluntades hacia su escondite. Yo soy un “Nadie”, una entidad errante que no encontró su papel en el momento del nacimiento y que va de aquí para allá documentando todo lo que ve sin objetivo concreto. Los Nadies podemos viajar a placer por todos los territorios de la comunidad, ya que nuestro único afán de conocer no pone en peligro el sistema y no somos capaces de influir con nuestro conocimiento adquirido en él.

Esta vez los tres de negro han sido encarcelados recientemente debido a su última incursión y no podía dejar pasar la oportunidad de documentarme a cerca de ellos.

Al fin llegué a mi destino, el módulo siete de Limbus, la zona más profunda de la Comunidad, donde se encontrabas las celdas de los tres. No hubo problemas, las Voluntades me dejaron pasar sin si quiera reparar en mi presencia y me dirigí a la primera celda:

En ella solamente figuraba un cartel que rezaba: 003-IRA. La mujer de negro me contó que nació directamente del Primer Llanto, el día que se estableció el sistema, como consecuencia de la vorágine de emociones desordenadas que más tarde fueron los ladrillos de todo lo que podemos ver. Ella dice aparecer como respuesta inmediata y agresiva cuando el Alto Mando se bloquea, justo en el primer momento que pierden la capacidad de responder ante la amenaza de las Lawyer, comunidades malignas que se ocultan tras un halo de bondad, últimamente en el intermundo estas comunidades abundan según cuenta Ira. En esta ocasión respondió ante un arma tan vieja como las Comunidades, la mentira, un solo impacto de sus proyectiles y el alto mando se ve desolado. Ira aisló la Comunidad de manera preventiva para  minimizar los daños y dejar que sus otros dos compañeros aplacaran al Lawyer, en definitiva, su labor era ganar tiempo. Ira decidió que ya era el momento de pasar a la siguiente celda y me indicó el camino, pues sólo se puede llegar a la siguiente pasando a través de la suya.

002-ORGULLO: Al pasar a la celda mi anfitrión se quitó la máscara, pues tiene reputación en toda la Comunidad de dar la cara para todos los asuntos en los que se le requiere. Tenía expresión adusta y una barba corta y homogénea, sus ojos brillaban como si en su interior habitase una llama fulgurante que no tiene intención de apagarse. Me contó que él nació el día del Primer Éxito, como símbolo de la prevalencia de la Comunidad y su brillante futuro. Él fue encerrado en el Limbus según dijo por retrasar la vuelta del Alto Mando, que doblegaría la Comunidad ante el Lawyer. Se plantó con gallardía frente a él y le asestó el primer golpe, suyas son la razón, la verdad y la valentía. Ante estas tres armas, el propio Orgullo del Lawyer se resquebrajó y la Comunidad permaneció fuera de peligro ante esa Comunidad ostil. Orgullo me invitó a pasar a la siguiente celda, la de su hermano pequeño, pero no por ello menos poderoso.

Cada vez que abandonaba una celda, las dudas dentro de mi iban creciendo más y más a cerca de nuestros distinguidos prisioneros, pero supuse que todas ellas serían despejadas tras abandonar la última celda, así que despejé mi mente y llegué al que iba a ser mi último destino.

001-VENGANZA: La puerta se abrió sola y una ráfaga de aire me empujó al interior de la celda. Un halo de misterio envolvía a su ocupante. Era una silueta delgada con el pelo largo y alborotado. Un frio helador emanaba de él congelando el ambiente, mi voz y mi mente estaban bloqueadas, o eso me parecía a mi hasta que sin yo mediar palabra, comenzó a relatarme su historia. Venganza nació con la Primera Derrota, la Comunidad quedó muy afectada, pero él llegó como una fuerza que ni el más fuerte de los Lawyer podía doblegar. Fue encarcelado por Culpa, una Voluntad que nació a la vez que él. Venganza era el encargado de asestar el golpe final al Lawyer, cosa que por supuesto hizo. Culpa consideró que se propasó y que no tenía ningún derecho a emprender ese tipo de acciones y por eso lo encarceló.

Tras la historia de Venganza seguían sin quedarme claros todos los pensamientos que habían ido apareciendo en mi cabeza. De repente salí de mi prisión psicológica y caí en la cuenta de una cosa, era el final del camino y no parecía haber ningún punto de retorno por ninguna parte. Entonces casi al instante de volver en mí aparecieron los tres de negro a mi alrededor, unieron sus manos en torno a mi y una oscuridad intensa me tragó.

Aparecí ante una nueva puerta hacia otra celda, en cuyo cartel sólo se podía leer: 3+1, J ZERO. Entré y dentro de ella había un ser dorado que iluminaba todo aquello que tuviera cerca y más allá. Avanzó alargando una mano donde yo estaba parado y la posó en mi cabeza. Sin articular palabra, su voz sonaba dentro de mi mente:


“Yo soy el cuarto, el verdadero, el que ocultan los otros tres. Yo no nací, simplemente SOY. Existo en todas aquellas comunidades, menos en las de aquellos que tú llamas Lawyers, pues ellos decidieron darme la espalda y vivir sin equilibrio. Sin mi, los tres oscuros desequilibrarían el sistema corrompiendo al Alto Mando (así es como nacen los Lawyers) pero conmigo nace un compendio de poderes, yo decido cuando cada parte de la Comunidad debe realizar su papel. Si, los oscuros forman parte de ella tanto como tú, pobre iluso que piensa que su única meta dentro de esta vida que ocupa es observar. Tu labor es la más importante de todas, ya que no eres un Nadie, eres todo lo contrario, eres la continuidad del sistema, tú… tú eres mi alumno. Y de todo aquello que te he mostrado hoy reconstruirás una nueva Comunidad dentro del ser y te llamarás Maestro. Seguramente tu mente no alcance a comprender quién soy yo, seguramente tengas aún infinidad de preguntas que hacerme pero todo a su tiempo, ya que comenzaré por revelarte la lección más importante de todas, yo soy… LA JUSTICIA”.

viernes, 16 de agosto de 2013

NOIR (Capítulo 5)

En ninguna parte, 23 de Abril de 1926:


Dave y yo despertamos en un lugar oscuro, con dolor de cabeza (y de huevos en mi caso). Sabía que era de día por un pequeño haz de luz que atravesaba el techo de la estancia. A juzgar por el tacto frió del hierro de las paredes y el suelo algo más sucio de lo normal supuse que nos encontrábamos en un almacén, seguramente donde Cristo perdió la chancla. Poco a poco nuestras cabezas se estaban despejando y comenzamos a recapitular todo lo acontecido la noche anterior en el antro de Tamärersen.


Retrocedí hasta el momento en que yo estaba siendo brutalmente deshuevado por la enana alemana. Se me nubló la vista y lo único que se me ocurrió fue morder su horrible moño aun llenándome la boca de pelos. Me enganché como una alimaña y empecé a tirar de él con la cabeza hacia atrás hasta que le arranqué un gran mechón de pelo. Evidentemente tuvo que soltarme, aunque casi me arranca un testículo en el acto, huevo por pelo es mal intercambio lo mires por donde lo mires. Con el pelo todavía en la boca corrí hacia donde estaba escondido Dave cagándome en sus muertos durante el proceso y escupiendo pelo, a ese cobarde de mierda le esperaba una importante bajada de sueldo, no iba a cobrar ni las gracias. Lo enganché de una pierna y lo saqué de debajo de la mesa y le hice correr a patadas para la salida.


Dilly Tamärersen, todavía con una mano en la cabeza y con la cara enrojecida de rabia corrió a pulsar un botón de debajo de su mesa que activó una sirena infernal que sonaba a chillido de gato. Con una silla por delante a modo de ariete y mi cobarde ayudante por detrás salimos llevándonos por delante a Caraperro y a Sonrisas. Lo que ocurrió después fue un desmadre: Dave y yo corriendo escaleras abajo con los pantalones medio bajados, los gorilas saliendo de todas las habitaciones sin saber exáctamente a dónde coño iban, Caraperro y Sonrisas bajaban rodando detrás nuestra y Tamärersen bajando a saltos y a toda ostia con un bate de baseball, gritando apelativos "muy cariñosos" durante la persecución. No sé si fue por la tensión o por nuestro estreñimiento recurrente pero se nos aflojó el esfinter a mitad de camino y "redecoramos" medio piso del local. El pánico seguía muy presente y un montón de mujeres de vida alegre recorrían histéricas los pasillos mientras la sirena de gato apaleado sonaba sin cesar. Entre eso, el olor a mierda y que Dave y yo íbamos con el asunto visible y colgando pasaron por encima nuestro corriendo hacia la salida.

Y así fue como nos despertamos en este almacén casi en la más completa oscuridad, sin pantalones pero con un tutú rosa muy bonito y unas medias cada uno. Al poco rato la puerta se abrió de repente y cual fue nuestra sorpresa a encontrarnos a... ¡Mrs Vickinson!. Entró con cara de mala ostia, con el ceño fruncido y la pipa en la comisura del lado derecho, la apretaba tanto que pensaba que la iba a partir. Dos tios enormes con pintas de granjero nos sacaron en volandas y nos tiraron sobre una pequeña charca llenándonos la boca de naturaleza a raudales. En ese momento varias dudas asaltaban mi cabeza: ¿Qué querría Vickinson de nosotros?, ¿Hasta qué punto estaba metida en el ajo? y, ¿por qué estaba encontrando el tutú tan preocupantemente cómodo?.


CONTINUARÁ...





lunes, 12 de agosto de 2013

HORIZONTE

Tarde de domingo por la playa, me despierto de una siesta de dos horas tras una comida pesada. Mal para adelgazar, pero al final la carne es débil. Aunque despierto seguía tumbado en esa gran cama que por las tardes está solo para mi, mi cuerpo no quería moverse. Veréis, cuando estoy en Madrid el noventa por ciento del año curiosamente soy incapaz de dormirme por las tardes salvo que la mañana hubiese sido realmente agotadora, y me pasa en raras ocasiones. Aquí eso es imposible, ¿cómo resistirse al pesado calor del sur?. Posiblemente ni un luchador te tumbaría tan rápido como lo hace aquí el clima. Combinado con la comida es la mezcla mortal. Con torpeza me levanto de mi "KO", me lavo la cara y me vuelvo a disfrazar de humano.


Esa tarde no tenia muchas opciones, con lo que decidí salir a pasear tranquilamente a lo largo de la costa y buscarme algún rincón entre las rocas donde apalancarme como un ermitaño. La música era mi única compañera, viajando a bordo de mi Mp3. 


A medida que avanzaba en mi camino y acortaba distancias con mi lugar de meditación, o si lo preferís, donde quedarme "antontolinao perdío" el heavy metal se convertía en rock, el rock en pop y el pop terminó desapareciendo en favor de esa música que no se escucha en discotecas ni en garitos de copas, esa música que mueve tu corazón y que muchos conocen, pocos escuchan y aún menos reconocen oírla por un miedo irracional al "qué dirán", siempre presente, siempre jodiendo, siempre apartando a las personas unas de otras. En el momento en que terminó aquel cambio encontré mi sitio, sentado en una piedra que sobresalía de todas las demás, con vistas hacia el mar en calma, eterno y al otro lado hacia la ciudad cambiante. Mi mirada se detuvo un buen rato en ese punto intermedio, esa delgada línea donde no ocurre nada. Nada cambia, pero nada se mantiene constante. Únicamente un fino hilo irreal dibujado por mi imaginación que separaba las maltratadas playas de la ciudad y el mar del cemento, el hierro y el asfalto.


Ya eran las nueve y el Sol comenzaba a caer, la gran familia de gatos que se encontraba bajo mis pies daba buena cuenta de todo aquello que les proporcionaban las viejecitas olvidadas, sin nada mejor que hacer que gastarse parte de su pensión en esos animales inquietos e independientes, tal vez por entretenimiento o quizás porque necesitaban cuidar a alguien, sentirse útiles y sobretodo felices consigo mismas por hacer algo bueno.

Volví a alzar la vista hacia el mar, oteando el horizonte como si contemplase algo interesante, con los ojos entrecerrados. Llamadme tradicional, romántico, gilipollas, viejuno , pero me gustan las puestas de Sol, aunque las tenga que ver sólo y por varias razones: los últimos resquicios de calor del Sol, su reflejo alargado en el mar siempre tembloroso y que se extiende como una columna hasta perderse en el punto en el que mar y cielo son uno, pero sobretodo, por esos últimos rayos de luz anaranjada que nos regala siempre que no hay nubes.

Con todo esto, ¿cómo podemos creernos más importantes que todo aquello que nos rodea?. Tan sólo somos una nota más de la canción que comenzó a tocarse hace millones y millones de años y que llenó el vacío de elementos de violenta belleza y de orden dentro del desorden. Nuestro papel puede ser bello, pero también horrible. Como prueba de nuestra insignificancia, pese a que la pequeña sinfonía que aquí en nuestro mundo se está tocando, sólo éste vería su fin si así fuera el caso, puesto que formamos parte de algo más grande y eso tan sólo sería una nota perdida en la melodía eterna.

Pero también tenemos la habilidad de crear nuestra propia música. Una pequeña canción dando a luz a otra, lo que hace que la vida cobre importancia al menos para nosotros mismos, que la música y letra que todos creamos se entremezcle con la de los demás. De ahí nacen todas las sociedades en las que vivimos, que al igual que una canción, puede gustar o no. De ahí nacen todos los sentimientos que como la música son emociones: tristeza, odio, celos, amistad, alegría y por supuesto (y no menos importante) amor

El Sol, completó su ciclo y marchó del horizonte dejando paso a las luces de la ciudad cambiante, oscureciendo la eternidad de las aguas e instándome a que volviera a casa, tal vez un poco más sabio, o tal vez un poco más loco.

Así pues la música oculta se transformó en pop, el pop en rock y el rock en heavy metal y regresé.

viernes, 9 de agosto de 2013

NOIR (capítulo 4)

Chicago, 22 de Abril de 1926

Volví con Dave a la ciudad, a la zona más peligrosa de todas, el barrio de la rata, tras un improvisado desayuno de pimientos y cangrejos sumergidos en whisky que nos provocó un puntillo muy gracioso. Según las indicaciones del Sr. Montoya la señorita Tamärersen se encontraba hospedada en la pensión Mary Tomeno, lugar sórdido donde los haya, repleto de gentuza y mierda por doquier, el sitio perfecto para que Le Troupe de la Caqué pudiese operar sin levantar sospechas.

Al instante de entrar en el local nos llegó un olor nauseabundo del fondo del pasillo, o al menos eso nos parecía hasta darnos cuenta de que el asqueroso hedor provenía de nuestros pantalones. Sí, nos habíamos cagado, a parecer los vegetales de la señora Vickinson que combinados con el whisky y los cangrejos nos provocaron flojera intestinal con lo que Dave y yo nos quedamos huecos. Pedí dinero “prestado” a Dave para comer algo en  el pequeño restaurante de la pensión. Mientras comía la bazofia del comedor algo me empezó a oler a chamusquina y no precisamente por nuestros pantalones antes grises, ahora marrones. El barman, que era bizco, tenía un ojo puesto en nosotros, el otro, a saber dónde estaría mirando. Eso sólo podía significar una cosa, Tamärersen sabía que estábamos allí y no tardaría en enviar a alguien a invitarnos “amablemente” a mantener una conversación con ella.

Efectivamente llegaron dos matones de tres por quince a por nosotros. Uno tenía cara de simpático y el otro de cabrón en potencia. Me hizo gracia la extraña pareja y les puse respectivos motes: Sonrisas y Caraperro les venía que ni al pelo. Sonrisas se nos quedó mirando con su amplia sonrisa de dientes alargados y al cabo de unos instantes habló: “Viene o k ase?”.¡ La madre que lo parió!. Era uno de esos borregos de la ciudad que seguía las estúpidas modas que se iban imponiendo y el hablar así era una de ellas. No nos quedó más remedio que obedecer, ya que Caraperro sacó el garrote de convencer.

Entramos en el despacho de Tamärersen, recorrí la estancia con la mirada. No había nadie, o eso creía yo hasta que  sentí que algo tiraba de mis pantalones manchados de caca de detective. Ahí estaba ella. Era la señorita más enana que mis ojos habían visto. Nos miraba a Dave y a mi con expresión graciosa. Sin yo esperarlo me agarró de mis partes nobles y me las retorció.¡ Joder con la puta enana de los cojones! Estaba tan muerto de dolor que en lo único que pensaba era en salir de allí echando leches, pero el edificio estaba lleno de gorilas, a eso añadirle que el cabrón y cobarde de Dave se había escondido debajo de una mesa y se había puesto a llorar. No sabía cómo salir de esa, el dolor no me dejaba pensar con claridad y probablemente lo tendría difícil para tener hijos en un futuro si llegase a planteármelo, pero tenía que hacer algo y reuní la poca concentración que me quedaba para ello, me armé de valor y actué lo más rápido que pude.


CONTINUARÁ…

lunes, 5 de agosto de 2013

CAMBIOS

Sentado en la oscuridad de un salón con las aspas del ventilador del techo girando sin parar. Esa es la escena que se repite y repetirá durante todo el mes de agosto, al menos la mayoría de las noches. Algunos dicen que la soledad es buena, que así es como realmente llegas a conocerte pero al fin y al cabo, ¿qué es lo que he estado haciendo durante estos siete meses anteriores?. Compañía no me ha faltado, ciertamente y es de agradecer tener tanta gente a tu lado compartiendo el camino y enseñándote todas aquellas visiones de la vida que desconoces, pues sólo posees la tuya. Pero ahora aquí me encuentro, mendigando una pequeña conexión a internet para lograr escribir y compartir unas líneas con vosotros de lo que seguramente sean mis rayadas, pero rayadas desde lo más hondo que aumentan a medida que pasan los días lejos de casa.

Llevo aquí poco más de cuatro días y ¿qué puedo decir?. Es una ciudad que todos los años ha marcado un principio y un final para mi, siempre ha sido mi fin de año particular, en el momento en que me introducía en sus frías aguas todo lo malo que me había sucedido a lo largo de los doce meses anteriores desaparecía, quedaba limpio, renovado para afrontar doce meses más de idas y venidas, despedidas y reencuentros, logros y fracasos, etc...

Sin embargo este año ha sido el primero que he sentido que yo no debía estar aquí, que a lo mejor debía haberme quedado en Madrid y haber dicho "basta ya". Tal vez sea porque ahora mi vida ha cambiado de verdad, porque deseo tener más responsabilidades que sé que puedo abarcar, porque quiero más independencia y por tanto poder de decisión sobre mi vida. Pero no, creo que esto va más allá. Cada vez tengo las ideas más claras y por primera vez acepto que no siempre podré volver aquí a simplemente sentarme a ver cómo pasa el tiempo y compartir buenos momentos con la gente de siempre, la gente que huele a verano y que siempre me ha conocido en mi época más despreocupada del año. Ellos cada vez han ido menguando más y más hasta que sólo quedan unos pocos que son los que realmente valen incluso hasta considerarlos como de mi familia, pues yo no creo en los lazos de sangre para llegar a apreciar o querer a alguien plenamente.

Si dejase de volver a la ciudad del Sol, de la tranquilidad, de las aguas turbias y frías y del "pescaíto" frito y hierros oxidados sólo lo lamentaría por toda esa gente, porque ya este lugar no me resulta tan tranquilo, porque he llegado a ver la sombra en pleno día y porque al fin, las aguas están claras para mi. Siento que no me levanto con la misma ilusión cuando veo el mar todas las mañanas. Las vidas de los otros cambiaron y yo intentaba mantener mi mundo inalterado, auténtico. Un gran error, lo único que hace mi mundo auténtico soy yo y todo lo que hay dentro de mi ser. Los recuerdos de tiempos mejores siempre estarán en mi cabeza y mi corazón en forma de memorias y sentimientos que danzan de la mano inseparables, no podrían ser independientes después de todo. Los amigos que aún perduran sin duda seguirán ahí y yo para ellos por muchos años que caigan y muchas ostias que nos llevemos.

Pero estos cuatro días y el tiempo que me queda se me están haciendo un mundo y sólo yo y pocas personas saben por qué, es curioso como a parte de todos los cambios un sólo sentimiento puede poner todo patas arriba, da igual como acabe porque para mi lo que ahora cuenta es el momento. Quizás es esto lo que me ha abierto los ojos, quizás es porque es aún más auténtico y verdadero que la vez anterior. Aquí tan lejos me siento encadenado aunque sea temporalmente, aunque no sea totalmente limitante, aunque a la larga esto no sea lo que me va a impedir nada. Que yo decido el rumbo a tomar, todo está claro, el coraje está en su sitio, en el centro de mi y voy a por todas gane o pierda, cueste lo que cueste.

Desde hoy declaro mi lealtad a mi mismo, y... 

sábado, 3 de agosto de 2013

NOIR (Capítulo 3)

Chicago, 21 de Abril de 1926

A las cinco de la tarde y con una tormenta del copón, Dave y yo nos pusimos a peinar el extrarradio de la ciudad siguiendo la ruta marcada por las cacas de paloma desde la mansión Ice. ¡Mi fortuna por un puto paraguas!,  pero tenía que conformarme con la chaqueta de Dave no podía permitir que mi chaqueta se echase a perder y mi ayudante se ofreció "voluntariamente" a cederme su chaqueta.

El rastro de caca nos llevó directamente a una modesta tienda, "Hortalizas Vickinson", regentada por la señorita Mary Vickinson Towers, una mujer de constitución fuerte con el pelo largo y desaliñado y que no paraba de fumar en pipa. Su difunto marido, el señor Vickinson llegó a la ciudad a finales del siglo pasado y adquirió el terreno donde se encuentra la tienda. Sus comienzos no fueron fáciles, comenzó cultivando sus hortalizas en un pequeño huerto tras la tienda, ahora Mrs Vickinson lo emplea para la cría de cangrejos trasladando las hortalizas a un huerto cercano.

Interrogué a la mujercilla mientras mi ayudante inspeccionaba la zona. Al parecer la banda que raptó a la señorita Martinette también se dedicaba a robar el género de todas las tiendas que podían. Se llevaron pimientos y pepinos para parar siete trenes y unos cuantos cangrejos. Eso sí, no más que los que Dave se sacó por la parte de atrás de la tienda mientras yo mantenía una conversación con la señorita Vickinson. Siempre supe que ese chico llegaría lejos, "requisar" género para poder llevar a cabo con éxito el trabajo y que no pasemos hambre, esos cangrejos son "pecata minuta".

Mrs Vickinson nos puso en ruta hacia un tabernero de la zona que podría saber más a cerca de los robos y darnos más pistas para lograr encontrar a Le troupe de la Caqué. El tabernero era un tipo alto, de expresión adusta y más ancho que un armario. Henry Montoya, un mexicano que decidió probar suerte en los Estados Unidos. El muy cabrón vivía de las patentes, la taberna la tenía por simple hobbie. Es el hijo de puta que llegó aquí y patentó la siesta para toda la zona de Chicago por lo que todos los ciudadanos deben pagarle 2 dólares mensuales por el derecho a dormir la siesta como es debido, de ahí que una de las múltiples razones por las que Dave cobra menos sea esa, a mi nadie me jode la siesta. Después de compartir una botella de whisky "Old Mercadona" se le soltó la lengua, pues no era un hombre fácil de persuadir sin alcohol de por medio. Al principio me habló de derechos, libertades y de una teoría estúpida a la que él llamaba "comunismo", hasta que al fin conseguí la información que buscaba: al parecer el señor Montoya mantenía contacto con la mano derecha del líder de la banda de mierderos, una mujer rubia y bajita de ascendencia alemana, Dilley Tamärersen. Si alguien quería tratos con Le troupe de la Caqué debía acudir a ella. 

La señorita Tamärersen no tuvo una infancia fácil, sus padres llegaron a nado desde Europa exiliados por el régimen alemán de Bismark, al parecer por traficar con alfombras de felpa, un material difícil de romper y bastante caro por aquel entonces. Aprendió todo lo que necesitaba saber a cerca del robo y la extorsión gracias a sus padres y cuando la banda se fijó en ella no dudaron en reclutarla. No le costó ningún trabajo escalar puestos hasta que llegó donde está ahora.

El señor Montoya acabó por dormirse de tanto alcohol en el cuerpo, aproveché para echarme una siesta sin que se diera cuenta, recogí a Dave que estaba agonizando en un charco de whisky con todas las hortalizas que nos habíamos llevado desperdigadas por el suelo y los cangregos nadando en un charco de bebida haciendo eses, menudo desastre, cuando parece que hace las cosas bien la caga, por eso nunca confío en él para casi nada.

Tras pasar unos cuantos pepinos y unos cuantos pimientos de contrabando, conseguimos la información que buscábamos, la localización de la residencia de la señórita Tamärersen. Sin más demora nos pusimos rumbo hacia allí.


CONTINUARÁ...

miércoles, 31 de julio de 2013

"NOIR" (Capítulo 2)

Chicago, mansión de la señorita Ice, 21 de Abril de 1926:

Dave y yo íbamos de camino a la mansión, yo con una resaca de tres pares de cojones y él con una ostia de tres pares de narices por lo de anoche. Dave era un chaval blanquito como la leche de diecinueve años al que tomé bajo mi protección, lo dejaron abandonado una noche ante mi puerta y no sé si fue mi gran compasión para con el ser humano o el fajo de billetes que llevaba en la cestita pero le acogí bajo mi ala. Ahora gracias a mis constantes cuidados se convertirá en un hombre de provecho, si, estoy orgulloso de mi.

Llegamos a la mansión y me coloqué el sombrero y la corbata como es debido cuando vas a la propiedad de alguien como la señorita Ladine, sin olvidarme de darle una colleja preventiva a Dave para que no la liase, ese chico es un busca problemas de mucho cuidado. Nos recibió el ama de llaves de los Ice, una mujer alta, delgada, de rasgos fuertes, pelo largo y castaño y con una cara de amargada que tiraba para atrás. Daba la impresión de que en sus ratos libres practicaba deporte, tendré cuidado de no hacerla enfadar, valoro mucho a mis soldaditos de la entrepierna.

Ladine Ice estaba bebiendo una copa en el salón principal con aire sombrio. Nos hizo una señal con la mano para que nos acercáramos. Nos invitó a sentarnos amablemente y a servirnos una copa de la bandeja de bebidas. Tras ridiculizar mi aspecto jocosamente la señorita al fin fue al grano, su hermana desaparecida. Martinette Ice, una chiquilla de diecinueve años de edad de pelo moreno y poco más largo que el de su hermana según el retrato que nos mostró a Dave y a mi, una belleza sin duda, en esa familia no hay ni una fea hay que joderse. No me malinterpretéis, no es que me vayan las feas, tengo buen gusto pero el problema radica en que Dave se empalma cada vez que ve una chica guapa sin poder remediarlo y aquella vez, no fué la excepción, con lo que tuve que dejar "suavemente" la botella de whisky de las destilerías Becerro de Bengoa (una marca cara, de calidad sin duda) encima de la entrepierna de Dave para disimular y no causar mala impresión.

Examiné cuidadosamente la estancia en busca de más pistas, fue en ese momento cuando lo vi: ¿qué cojones hacía el cochero de los Ice dormido en un sofá al otro lado del salón?. Ladine me explicó que se trataba de el viejo Charles Warrior, sirvió en la Primera Guerra Mundial donde quedó afectado de una pierna. Esa lesión le dejó una cojera que le retiró del campo de batalla para siempre. El padre de la señorita Ladine se encariñó con él y le puso a su servicio, pero el condenado tenia mucho cuento, sólo sabía comer y chupar sofá. En fin, seguí examinando los alrededores en busca de una mancha u objeto que delatase a la banda que raptó a Martinette, al instante me di cuenta de algo, ¡las ventanas!. Si algo delataba a Le troupe de la Caqué eran las cacas de paloma que se desprendían de sus botas al salir por las ventanas y efectivamente, no me equivoqué, ahí estaban todas las putas mierdas una detrás de otra. En ese momento no tuve más remedio que gritar, no sé si de la emoción de lo buen detective que soy o de que la puta ventana me pilló los dedos de la mano al cerrar (otra bajada de sueldo para Dave, ¿siempre tengo que estar pendiente yo de todo o qué?). La señorita Ice encontraba la situación de lo más divertida, entre carcajada y carcajada confesó que ella misma había aflojado las bisagras de las ventanas ya que sabia que yo iría a mirar allí. Le pregunté por qué a lo que me contestó que para lo que me iba a pagar más vale que también la divirtiera, tiene cojones la cosa... encima de detective payaso improvisado, ¿es que mi ayudante no provoca ya la suficiente gracia que tengo que pagar yo el pato? en fin...

Seguimos el rastro de caca de paloma al otro lado de la ventana hasta salir al límite de la propiedad de los Ice. El rastro se perdía en la lejanía, iba a ser un día muy largo para Dave y para mi, con lo que nos despedimos de Ladine para seguir las huellas en busca de su hermana Martinette no sin antes mangarle una botellita de whisky Becerro de Bengoa que me escondí en la gabardina.

CONTINUARÁ...

martes, 30 de julio de 2013

"NOIR" (Capítulo 1)

Chicago, 20 de Abril de 1926.

     Hacía una noche de perros como de costumbre, una lluvia primaveral que parecía no tener fin. Yo me encontraba en el tugurio del viejo Bill tomando whisky a horas intempestivas. Lo destilaba Bill, el whisky de ese viejo bastardo parecía elaborado por el mismo diablo, joder, pegaba fuerte el condenado. Para añadirle más al asunto, yo era un alcohólico empedernido, sobretodo desde que mi mujer murió en aquel trágico accidente en el puente del que preferiría no hablar. Efectivamente bebí más de la cuenta, tanto que perdí la noción del tiempo. Cuando me quise dar cuenta Bill estaba cerrando y vi que en su reloj de pared las agujas indicaban el paso de la media noche, hora en la que los rateros salen a "pasear". Me preguntaba dónde demonios estaría mi ayudante, había quedado con él y no había aparecido durante toda la noche. Puto Dave, seguro que está con alguna de esas putillas latinas de la calle 13 perdiendo el tiempo con sus "ay mi amooor, ay corasóooon, ven papito que te agarre el churroooo". Claro que con lo que le pago al chaval no puede permitirse nada mejor, pero es que los casos últimamente no me llegan, soy el detective más olvidado de todo el ramo.

Al ver que Dave no llegaba, pedí al viejo barman que me anotase los whiskys en la cuenta (si cuenta se puede llamar a un taco de 40 hojas, pero el pobre está un poco "gagá" jajaja), cogí mi sombrero, mi paraguas y mi gabardina y salí de camino a la oficina bajo la lluvia torrencial. ME CAGO EN LA PUTA, PISÉ UN CHARCO, A LA MIERDA LOS ZAPATOS (menos sueldo para Dave este mes). Tras quince minutos de andar con los pies mojados llegué a mi destino, el edificio de oficinas de la calle Baker, encima del local donde venden esa bebida tan rara que parece de chiste que se empezó a comercializar cuando yo era pequeño, cómo era... ¡CocaCola! jajaja no llegarán muy lejos con esa mierda atiborrada de azúcar.

Subo las escaleras y me limpio con saña en el felpudo de Mrs. Tauler, mi casera, que se joda esa vieja y llame a un servicio de limpieza de una vez, que tengo al pobre Dave limpiándome la entrada día sí y otro también para que los clientes se lleven buena impresión. Entro en mi oficina, y me siento tirando las botas una a cada esquina describiendo una parábola perfecta para un lanzador borracho. Descorcho mi botella de whisky "Old Mercadona" y le pego dos tragos, me quedo frito, no aguanto el garrafón con lo que lo utilizo como somnífero todas las noches.

A las nueve de la mañana me despierta un portazo descomunal, era el maldito crio entrando a toda prisa. Me tiró nervioso las botas a la cara una a una mientras yo despegaba de mi cara todos los papeles que estaban en la mesa, eso sólo podía significar una cosa: un cliente. Decidí que ya echaría cuentas más tarde con Dave por su "despendole" de la noche anterior y me arreglé como pude lo poco que tenía arreglo. Llamaron a la puerta y la persona que entró no era normal, era una belleza increíble, no como los callos que hay en el tugurio: pelo liso a la altura de los hombros y moreno, alta, esbelta y elegante (la perfección en persona). Daba la impresión de ser de buena familia y es por eso que me pregunté qué cojones hacia en mi oficina, la más sucia e inmunda del distrito. La invité a sentarse y ella accedió de mala gana, pues la silla estaba manchada con la canela que sobró de las natillas de hace una semana y daba la impresión de ser muy puntillosa.

La dama expuso su caso: Venia para pedirme que le siguiera la pista a una conocida banda de maleantes, que habían raptado a su hermana de diecinueve años de edad. La mujer me dijo que pertenecían efectivamente a una familia adinerada del norte de la ciudad, la familia Ice y que pagaría lo que fuese por mis servicios como detective, ¡esa mujer podría sacarme de la ruina y al pobre Dave de limpiarme las botas!.

Le pregunté si tenía alguna pista o indicio que pudiera ponernos en camino hacia la banda de malhechores. La señorita Ice sacó de su bolso una pequeña caja con unos estúpidos gatitos dibujados en ella (hello... kitty? qué coño es eso! por la ornamentación de la caja debía venir de un país oriental). Dentro de la caja había un pañuelo rojo con una caca de paloma en el centro. El horror y el asco se dibujaron en mi cara, no me cabía duda que el crimen fue cometido por "Le troupe de la caqué", y esa era su carta de presentación que dejaban en todas las escenas del crimen para adjudicarse la autoría de las fechorías. Acepté el caso por cinco mil de los grandes, si esa banda de grimosos estaba detrás de esto no quería perdérmelo por nada y, ¿quién sabe? a lo mejor me hacía famoso y las "chatis" me lloverían del cielo al limpiar de mugre su ciudad.

Despedí a la señorita Ice, y concertamos una cita en su mansión al día siguiente al medio día. ¿Os lo podeis creer? ¡Iba a comer en la mansión de una de las familias más ricas de Chicago! ¡Y gratis!. Según se iba mi cliente se estaba partiendo de risa, yo para salir de esa incómoda situación le pregunté su nombre. Llorando de la risa me digo con gran trabajo que se llamaba Ladine y se fue a toda leche (hay que joderse los modales de la clase adinerada). Cuando me giré para entrar en mi despacho nuevamente y mis ojos se cruzaron con el espejo caí en la cuenta: ME CAGO EN LA PUTA DE OROS! al parecer también pegué la cabeza a un tintero que había en la mesa y la tinta se había corrido del pelo a mi cara, en fin, otra bajada de sueldo para Dave, ese chico se la está jugando.

CONTINUARÁ...


lunes, 29 de julio de 2013

¿A QUÉ COÑO JUEGAS?

Buenas noches chiquitines y chiquitinas, cuando estamos rondando la medianoche se me acaban de venir unos recuerdos recientes a la cabeza. Mézclalos con un tenue dolor de cabeza localizado en el hemisferio izquierdo y otras historias de las que me han hecho conocedor a lo largo de estos años y tenemos cien mililitros de mala ostia radioactiva verde, viscosa, abrasadora y humeante a más no poder.

     Antes que nada aclarar varias cosas:

1- Soy una persona a la que no le gusta que le manipulen (aunque supongo que no será plato del agrado de nadie, no es nada único ni especial, todo depende de cuánto estás dispuesto a consentir y a quién).

2- Dicen que la ignorancia es la felicidad, bien pues yo prefiero ser un puto infeliz si con eso evito que se aprovechen de mi y tengo la ocasión de hacerme valer. Ante el desconocimiento te la pueden estar metiendo doblada y ahí te quedas, indefenso ante una situación que no dominas porque te falta información.

3- Por desgracia acostumbro a ser un libro abierto para todo el mundo cuando sé que no debería serlo para "equis" personas y, ¿qué pasa con eso?, que se me ve venir desde bastante lejos, pero al menos puedo presumir que voy de frente si, sincero, mostrando mis cualidades y debilidades a toda aquella persona que entra en contacto conmigo ¿gilipollas quizás?. Tal vez, pero no puedes estar vendiéndoles a la gente una imagen de ti que ni ellos mismos se creen, más aún si no sabes nadar guardando la ropa y acabas cayendo en todo lo que tú repudias. Realmente ser un libro abierto o transparente para los demás (como queráis llamarlo) es otra de esas armas de doble filo de la vida: te hace vulnerable porque descubres a la sociedad lo que te hace sufrir o te disgusta (esa información para la gentuza es un filón) y por otro lado da fortaleza a tu palabra ya que no tienes nada que esconder, te proporciona la credibilidad que mereces y además (pero no menos importante) tu pareja o futura pareja se sentirá atraída por lo que de verdad eres y no por las mierdas que te hayas podido inventar para camelartela, por consiguiente serás más feliz en el terreno afectivo y tus relaciones podrán ser más duraderas y puede que, si todo va bien, hasta el infinito y más allá.

Siento haberme excedido en este último punto pero las palabras salen solas y, ¿quién soy yo para censurarme a mi mismo?. De hecho, el último punto más que los dos anteriores viene a explicar lo que expongo a continuación:

ZORRAS Y CAPULLOS. Sí, joder, ahí quería yo llegar! (intentaré que esto sea un tema "unisex" a desarrollar, no quiero ser puntilloso y aquí me apetece ser concreto para no hacer distinción entre hombres y mujeres porque lo mismo da que me da lo mismo).

"Mi cama fue testigo de lo de anoche": De lo de anoche y de los anteriores días, pedazo de mierda nauseabunda que repta por las discotecas todos los fines de semana. Yo no entiendo por qué os empeñáis en que parezca bonito con tweets y estados en facebook (o cualquier otra red social) el que os estés pinchando a medio planeta, como si fuera algo super especial osssssseaa! más bien deberías colgar un anuncio que rece: "se busca albañil, mi pene/vagina necesita reforma urgente, interesados/as dejar un comentario, que es que soy muy puta/cerdo".

Esta es la peña que cataloga de "amor exprés" a un rollo de fin de semana y te lo pinta de color de rosa o con putos pajaritos en el aire como andan ahora cantando los borregos de turno en tweets superoriginales.

Luego está la gente que más asco me da, las personas que van de puritanas e hipereducadas y son más hijas de puta que sus amigos/as. Si eres una de esas personas pensarás al leer esto: yo? de qué quién? cómo? Tú saco de mierda! si tú! te estoy diciendo a ti que no te enteras!. Esta peña habla de amor como quien habla del tiempo que va a hacer mañana, esta peña en muchas ocasiones tiene pareja y se lo pasa por el arco del triunfo. "Bah, es que quiero tener una noche loca! le dejo con una semana de antelación, me follo a todo lo que pueda y luego vuelvo con él/ella". Al día siguiente de cometida la fechoría podemos observar como en las redundantes redes sociales esa persona posa con el "amor de su vida" (esto sí que me hace gracia) en un sitio bonito (o en su defecto en la puta calle, cualquiera de hecho) enarbolando regalos de su pareja (o pobre infeliz) en la mano tales como rosas, bomboncitos, ropa quizás, un peluche... Ya para ponerle la guinda limpian su inexistente conciencia con "te quiero" o "Te amo", "you and me forever and ever" y un montón de gilipolleces más. SI, GI LI PO LLE CES, porque si no las dices con el corazón y no tan a la ligera después de haber hecho esas mierdas o llevar dos días con tu pareja no valen para nada, lo que te hace aún más despreciable si cabe.

Ya por último tenemos al vividor-follador o putilla de turno que te dice: "ains majo, si no tienes pareja es porque no quieres" FALSO! El follar por follar puede que vaya contigo pero conmigo NO. Y no, querido lector/a, no me he escapado de la edad media ni de ninguna otra época con valores arcaicos. Son MIS valores, que sin amor follar (hablando mal y pronto por enésima vez) no me vale para nada, que prefiero tirarme el tiempo que haga falta a palo seco y buscar a una persona especial en mi vida con la que no ir de falso y decir a los cuatro vientos que la quiero seguro de lo que digo, en definitiva darle valor a mis palabras, a cada una de ellas. Aclarar también que todo esto os lo está diciendo una persona agnóstica (aunque inclinada al ateísmo) y no me veo influenciado por ningún tipo de fe. No nos confundamos con las bromas guarras de turno que a todo el mundo nos gusta gastar de vez en cuando, en la práctica somos distintos que es lo que importa y sobretodo, el amor existe, pero si no crees en él pasan estas cosas, te conviertes en un trozo de carne incapaz de querer realmente a nadie que busca un sitio donde "meter o que se la metan".

Para finalizar un humilde consejo de aquí el que os escribe: si lo único que queréis es sexo no engañéis, buscar gente que tenga vuestras mismas aspiraciones y dejar de joder los sentimientos de las personas equivocadas.

BASTA YA JODER, BASTA YA.


sábado, 27 de julio de 2013

"BLACK DAYS, LIGHTS OUT"

Tumbado, una fría brisa se cuela por la ventana de mi habitación en un quinto piso y me despierta recorriendo mi columna de arriba a abajo y termina de despertarme. Para mi se acabó el sueño (si consiguiera acordarme de lo que soñé anoche) y, como siempre, me puse a recorrer el pasillo para hacer el tour de todas las mañanas entre el baño y la cocina. Mi cuerpo que no acababa de despertarse al mismo ritmo que mi mente iba meciéndose por el camino de izquierda a derecha y de derecha a izquierda hasta que, al fin, llego a mi primer objetivo.

Es un día en el que sin saber por qué, me encuentro más alicaído, apagado. Por mucho que buscas dentro de ti no consigues encontrar la causa, realmente no te pasa nada, o quizás sí y aún no te has dado cuenta de qué es. ¿Es posible que sean las nubes grises o el aire frío los culpables de mi apatía?. No, definitivamente no, si bien es cierto que el tiempo influye en la mayoría de las personas yo no lo siento así. Las palabras de la gente me queman, deseo estar sólo y a la vez no, es una batalla que se libra dentro de mi sin tregua.

Es un día en el que sientes que la vida no avanza nada, que deseas acelerar el tiempo, ver qué pasará, ver qué estarás haciendo, pues la inquietud es otro estado típico de ese tipo de días. Me levanto, me siento, me vuelvo a levantar para salir a la terraza pensando tonto de mi que igual la causa de mi estado de "tontunería extrema" se debe a estar entre cuatro paredes. ¿Para qué? no funciona. Vuelvo a mi habitación, me siento y comienzo a juguetear con un marcapáginas entre mis manos, de esos con imágenes tridimensionales que te dejan absorto un buen rato, sin pensar en nada. Podría ponerme a leer, podría "echarme una play", podría ponerme música... pero no, estoy sentado y cabizbajo con un marcapáginas entre las manos.

En este tipo de días, no sabes quién podría ayudarte a escapar de esa maldición, quién podría devolverte ese estado natural en ti que alegra (o al menos lo intenta) a los demás, quién es el que te pondría las pilas a la espalda para que arrancases de una puta vez. En el momento que piensas eso es cuando te das cuenta de todo, siempre ha sido por eso, siempre ha sido lo que no funciona y vuelves a lo mismo porque sabes que la única cosa que te hace sentirte así es la que siempre vuelve, como un arma de doble filo que te saca unos momentos de tu letargo para luego volverte a sumergir en él aún más profundo que antes.

En este tipo de días, "a la mierda todo" es lo único que se me ocurre, pero hay cosas que llevan su tiempo y esta es una de ellas. Tu parte infantil la quiere ya, tu parte adulta disfruta de la espera y te calma. Ambas partes luchan, ¿cuál ganará?.

jueves, 25 de julio de 2013

"Y VOLVIMOS EL LUNES"

Aquella noche hacía un calor de mil demonios, yo como muchas veces me encontraba tirado en la cama. Normalmente pensando en varias cosas sin parar. Esa noche en concreto era el preludio de algo especial, yo ya estaba acostumbrado a ese tipo de cosas pero aun así fue distinto, resulta curioso como un mismo acto puede provocar en ti diferentes sensaciones.

     Dando vueltas como una croqueta encima del colchón pensaba en todo lo que tendría que preparar a contrarreloj al día siguiente, de haber cogido todo lo que pensaba, la bolsa habría explotado antes de cerrarla pero esa vez decidí mandar mi elitismo a tomar por culo, y qué acierto!

     Me despego del colchón a las 10 a.m. un sábado (tampoco supone un gran cambio cuando los sábados te levantas a las 11 la verdad) nervioso y piyando cosas por todos los sitios. La gente dirá que tenía tiempo, que me agobio demasiado... bueno yo soy así pero es que realmente merecía la pena hacer todo eso.

     Llega la hora de comer y me atraganto con la ensaladilla terminando así a las 3 de la tarde. Cojo mis cosas mientras se escucha el sonido del western de Telemadrid que emiten todas las tardes en la habitación de mis padres. Me despido, salgo pensando en el maldito calor que tendría que soportar con los bártulos a cuestas a esas horas, en mi calle la sombra brilla por su ausencia, y más en verano.

     Llego de mala leche al punto de reunión y me encuentro con ell@s, el cabreo se me pasa de golpe y me rio sin motivo. El calor ya no pesa, estamos en marcha y las personalidades de cada uno se entremezclan bajo el sol. Diría que eramos cinco pero estaría faltando a la verdad y la sinceridad es mi fuerte. No eramos cinco no, eramos 4 y un perchero follador:

Un chaval de lo mejorcito que he conocido en tiempo, 19 años de inseguridades pero también de inocencia, ánimos y un gran deseo por darse a conocer y hacer amigos. Rock, cachondeo, confianza. La tipica persona a la que puedes confiarle TODO que nunca jamás te va a fallar.

Una chica mandona que dio un golpe de estado a mi compra de víveres nada más vernos y se hizo con el control de toda la situación (definitivamente ante una mujer no puedo ser el líder, pero se intenta jojojo). Ella te escucha, te tiene en cuenta, te respeta... pero luego te pone pasta de dientes en las zapatillas mientras duermes la siesta y hace lo que le da la gana. He de decir que admiro su capacidad para mangar royos de váter kilométricos y hacer una ensalada con un kilo de sal. Pero al igual que por los otros tres capullines y los que se quedaron en tierra creo que sería capaz de poner la mano en el fuego por ella (en el fuego, que como la ponga en la vitro como si no hiciera nada, ella me entiende jajaja).

Otra chica en la que no cabe más bondad de la que ya acapara dentro de sí misma. Es la ostia! me ríe casi todo! pobre infeliz! e intento incluso inconscientemente enseñarme un paso de baile! venga cojones, otras lo han intentado y no han conseguido nada! pero se agradece jajaja. Ella mejor que nadie sabe lo que es recortar en silueta y la recochura que te deja entre los dientes un buen queso manchego! Tia, tú el día que naciste te ganaste el cielo (si es que existe, sino, como expresión me vale) por aguantar a patanes como yo!

Veamos... qué más? a si, el puto perchero follador. Nada más que decir sobre eso en concreto.

Fue un fin de semana de la ostia y ya estoy tachando los días en el calendario para que volvamos a vernos las caras. Un lunes terminó todo pero fue el inicio de algo más grande y nos espera mucho tiempo juntos. Se os quiere.