martes, 20 de agosto de 2013

MIS DEMONIOS

Cae la noche, bajo órdenes directas del Alto Mando me dirijo a visitar a un grupo de tres presos recluidos en las celdas de aislamiento más profundas. Desde que se fundó esta Comunidad las leyes fueron muy estrictas, se condena toda maldad en cualquier forma, el bien es el poder hegemónico que ha perdurado durante veinticinco años y así será hasta que desaparezca todo rastro de luz. De vez en cuando algún rebelde decide actuar bajo sus propios designios y quebrantar las leyes y la armonía de éste sitio idílico, pero existen unos seres creados por el Alto Mando, poco más jóvenes que él, esos seres son conocidos como los Represores. Estas criaturas tienen un único objetivo, CAZAR Y RECLUIR, todos aquellos inadaptados del sistema no tardan en ser capturados por ellos hasta el punto que no son capaces de llegar a actuar (los Represores nacieron con el don de la clarividencia y se anticipan a todas las acciones de los rebeldes).

Los que no llegan a actuar son llevados a los pisos del nivel intermedio, donde poco a poco son reeducados y reinsertados por las Voluntades Blancas, carceleros de vocación que han ido siendo seleccionados desde que nuestro mundo se creó. Pero los que yo voy a visitar… bueno, son un caso aparte, ellos actúan más organizados, son más rápidos, más fuertes y más inteligentes. Pocas veces han actuado, ellos conocen los momentos de mayor debilidad del Alto Mando y cuando sus fuerzas flaquean, ellos actúan. Se hacen llamar a sí mismos Defensores, dicen ser capaces de resolver todos aquellos problemas que el Alto Mando es incapaz de solventar por sí mismo, dicen que son los guardianes silenciosos de este mundo. Por eso van con largas vestimentas de color negro tapando sus rostros con máscaras del mismo color, y se ocultan allí donde los impulsos son más fuertes, ya que los Represores no pueden ver ahí.

A lo largo de la historia han cometido fallos y han llegado a ser capturados, pero no se los puede tener recluidos mucho tiempo y vuelven a escapar zafándose de las Voluntades hacia su escondite. Yo soy un “Nadie”, una entidad errante que no encontró su papel en el momento del nacimiento y que va de aquí para allá documentando todo lo que ve sin objetivo concreto. Los Nadies podemos viajar a placer por todos los territorios de la comunidad, ya que nuestro único afán de conocer no pone en peligro el sistema y no somos capaces de influir con nuestro conocimiento adquirido en él.

Esta vez los tres de negro han sido encarcelados recientemente debido a su última incursión y no podía dejar pasar la oportunidad de documentarme a cerca de ellos.

Al fin llegué a mi destino, el módulo siete de Limbus, la zona más profunda de la Comunidad, donde se encontrabas las celdas de los tres. No hubo problemas, las Voluntades me dejaron pasar sin si quiera reparar en mi presencia y me dirigí a la primera celda:

En ella solamente figuraba un cartel que rezaba: 003-IRA. La mujer de negro me contó que nació directamente del Primer Llanto, el día que se estableció el sistema, como consecuencia de la vorágine de emociones desordenadas que más tarde fueron los ladrillos de todo lo que podemos ver. Ella dice aparecer como respuesta inmediata y agresiva cuando el Alto Mando se bloquea, justo en el primer momento que pierden la capacidad de responder ante la amenaza de las Lawyer, comunidades malignas que se ocultan tras un halo de bondad, últimamente en el intermundo estas comunidades abundan según cuenta Ira. En esta ocasión respondió ante un arma tan vieja como las Comunidades, la mentira, un solo impacto de sus proyectiles y el alto mando se ve desolado. Ira aisló la Comunidad de manera preventiva para  minimizar los daños y dejar que sus otros dos compañeros aplacaran al Lawyer, en definitiva, su labor era ganar tiempo. Ira decidió que ya era el momento de pasar a la siguiente celda y me indicó el camino, pues sólo se puede llegar a la siguiente pasando a través de la suya.

002-ORGULLO: Al pasar a la celda mi anfitrión se quitó la máscara, pues tiene reputación en toda la Comunidad de dar la cara para todos los asuntos en los que se le requiere. Tenía expresión adusta y una barba corta y homogénea, sus ojos brillaban como si en su interior habitase una llama fulgurante que no tiene intención de apagarse. Me contó que él nació el día del Primer Éxito, como símbolo de la prevalencia de la Comunidad y su brillante futuro. Él fue encerrado en el Limbus según dijo por retrasar la vuelta del Alto Mando, que doblegaría la Comunidad ante el Lawyer. Se plantó con gallardía frente a él y le asestó el primer golpe, suyas son la razón, la verdad y la valentía. Ante estas tres armas, el propio Orgullo del Lawyer se resquebrajó y la Comunidad permaneció fuera de peligro ante esa Comunidad ostil. Orgullo me invitó a pasar a la siguiente celda, la de su hermano pequeño, pero no por ello menos poderoso.

Cada vez que abandonaba una celda, las dudas dentro de mi iban creciendo más y más a cerca de nuestros distinguidos prisioneros, pero supuse que todas ellas serían despejadas tras abandonar la última celda, así que despejé mi mente y llegué al que iba a ser mi último destino.

001-VENGANZA: La puerta se abrió sola y una ráfaga de aire me empujó al interior de la celda. Un halo de misterio envolvía a su ocupante. Era una silueta delgada con el pelo largo y alborotado. Un frio helador emanaba de él congelando el ambiente, mi voz y mi mente estaban bloqueadas, o eso me parecía a mi hasta que sin yo mediar palabra, comenzó a relatarme su historia. Venganza nació con la Primera Derrota, la Comunidad quedó muy afectada, pero él llegó como una fuerza que ni el más fuerte de los Lawyer podía doblegar. Fue encarcelado por Culpa, una Voluntad que nació a la vez que él. Venganza era el encargado de asestar el golpe final al Lawyer, cosa que por supuesto hizo. Culpa consideró que se propasó y que no tenía ningún derecho a emprender ese tipo de acciones y por eso lo encarceló.

Tras la historia de Venganza seguían sin quedarme claros todos los pensamientos que habían ido apareciendo en mi cabeza. De repente salí de mi prisión psicológica y caí en la cuenta de una cosa, era el final del camino y no parecía haber ningún punto de retorno por ninguna parte. Entonces casi al instante de volver en mí aparecieron los tres de negro a mi alrededor, unieron sus manos en torno a mi y una oscuridad intensa me tragó.

Aparecí ante una nueva puerta hacia otra celda, en cuyo cartel sólo se podía leer: 3+1, J ZERO. Entré y dentro de ella había un ser dorado que iluminaba todo aquello que tuviera cerca y más allá. Avanzó alargando una mano donde yo estaba parado y la posó en mi cabeza. Sin articular palabra, su voz sonaba dentro de mi mente:


“Yo soy el cuarto, el verdadero, el que ocultan los otros tres. Yo no nací, simplemente SOY. Existo en todas aquellas comunidades, menos en las de aquellos que tú llamas Lawyers, pues ellos decidieron darme la espalda y vivir sin equilibrio. Sin mi, los tres oscuros desequilibrarían el sistema corrompiendo al Alto Mando (así es como nacen los Lawyers) pero conmigo nace un compendio de poderes, yo decido cuando cada parte de la Comunidad debe realizar su papel. Si, los oscuros forman parte de ella tanto como tú, pobre iluso que piensa que su única meta dentro de esta vida que ocupa es observar. Tu labor es la más importante de todas, ya que no eres un Nadie, eres todo lo contrario, eres la continuidad del sistema, tú… tú eres mi alumno. Y de todo aquello que te he mostrado hoy reconstruirás una nueva Comunidad dentro del ser y te llamarás Maestro. Seguramente tu mente no alcance a comprender quién soy yo, seguramente tengas aún infinidad de preguntas que hacerme pero todo a su tiempo, ya que comenzaré por revelarte la lección más importante de todas, yo soy… LA JUSTICIA”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario