viernes, 24 de abril de 2015

FINALES

Impotencia, eso es lo que se siente cuando estás bloqueado de alguna manera, cuando no vas a ninguna parte y lo único que posees es tu presente y los recuerdos de tiempos mejores que no hacen sino avivar este sentimiento, cuando estás a solas, cuando solo tú y tus pensamientos estás entre cuatro paredes sin más voz ni respiración que la tuya. No queda más opción que seguir, dejar que tu presente se vaya comiendo a tu futuro día tras día, cuando cosas que en un momento tienes se van para atrás como el humo de un tubo de escape, hacia el pasado, donde sinceramente, todo da igual ya que es inalterable. Cuando escribo esto no sé si estoy divagando, si reflejo una obviedad que siempre ha existido o ambas cosas.

¿Alguna vez habéis tenido ese sentimiento de que las cosas no van bien aunque no os esté pasando nada malo en ese momento?, ¿ de dar vueltas intentando encontrar una solución a algo que no sabéis qué es?, corres, saltas, te agarras donde puedes para intentar alcanzarla como puedas pero se te escapa dando la sensación de que intentas apresar el aire, justo ahí la frustración entra en escena y te vas con una sensación de disconformidad a hacer lo que tuvieras que estar haciendo, como si acabases de ver una película de esas que te dejan con ganas de más.

La cuestión es que luego te paras a pensar, y el problema en sí no es que te pase algo, sino que no te pasa nada que sigues y sigues día tras día devorando futuro con tu presente entre los dedos y te empiezas a preguntar un montón de cosas, acerca de si todo lo que tienes está bien o hay cosas que debes desechar o dejar ir, si son un lastre que te impide seguir avanzando o simplemente ocupan un sitio que impide que entren otras cosas. Si, sabes que ha llegado el momento de la criba, algo que todos hemos llegado a hacer alguna vez durante nuestras cortas o largas vidas cuando hemos sentido que las cosas no han estado funcionando como a nosotros nos gusta que lo hagan, cuando pensamos que hay factores que debemos eliminar ya que nos están agotando, cuando por más que intentas conseguir algo te rompes los dientes contra un muro antes de alcanzarlo o cuando tienes gente que ha dejado de aportar algo bueno a tu espíritu como cuando tienes trastos en un armario que llevas años sin usar y simplemente ocupan espacio que podría ser rellenado con otras cosas buenas que ocupen algo más que sitio.

Es el momento de marcar el fin de una etapa, de simplemente dejar ir a personas que en algún momento fueron algo y que ahora mismo no son más que nombres y apellidos ligados a gratos recuerdos, personas que hace tiempo que te desecharon a ti y tu seguiste adelante pensando que seguían ahí, que un día dejaron de llamar mientras tú seguías proponiendo planes obteniendo en el mejor de los casos una excusa barata (dejando excepcionalmente a un lado los casos en los que de verdad la gente no pasa por buenas épocas y no te podía ver por causas ajenas a su voluntad).

Pero debemos ser justos, hay gente que sabemos ha venido para quedarse en tu vida si no para siempre, para un montón de años con la que siempre podremos contar, serán tus puntos fijos en el camino y ayudarte a conservar todo aquello que te define y te hace especial, que no solo te aportan algo sino que ya forman parte de ti.

Así pues he de terminar, como no, con una despedida, arrojando así de tal manera al vacío todo aquello que me impide volar más alto, que sea un futuro no destinado a ser consumido por mi presente sino ser un presente en sí mismo que desplace al viejo hacia atrás. Es por eso que a toda esa gente que simplemente le da igual yo le digo adiós y buen viaje y a todo aquel/aquella que a pesar de todo ha conseguido quedarse... muchísimas gracias.

martes, 7 de octubre de 2014

DA IGUAL

Aluche, acaba la tarde y salgo del gimnasio con una serenidad pasmosa, lento pero sin parar mochila al hombro bajando esa cuesta que atraviesa el puente sobre el que pasa mi tren, es en ese momento cuando me estoy moviendo pero el mundo... se detiene.

Lejos queda ya cualquier problema que puedas tener tras un día entero "rodando", te sientes cansado pero te encuentras bien, cómodo y la tierra que pisas es tu nube. En ese preciso momento todo lo que pasa es algo nimio, todas tus circunstancias se vuelven arena que se filtra a través de los espacios que hay entre los dedos de tus manos, ¿universidad?, ¿buscar trabajo?, ¿intentar gustar a alguien?, ¿para qué entonces?.

Día tras día he acabado agotado desechando pensamientos de mi cabeza hasta que lo he convertido en mi estado natural de cualquier momento, con diversos matices que no hacen sino adaptarme a lo que sucede a mi alrededor sin tomar realmente control sobre ellos como si se tratasen de  un piloto automático que te llevará al final de cada día de nuevo a la comodidad de tu hogar. Es algo que me hace mucho bien o al menos eso siento, ahora mi personalidad vuela, negando o asintiendo a la gente ante todo lo que presentan atendiendo únicamente a mis motivaciones aunque sin dejar de lado esos momentos en los que todo ser humano debe arrimar el hombro en pos de la felicidad de otros cuando es posible. Una nueva sintonía en mi propia FM que me hace responder a cualquier devenir con otro punto de vista más cómodo, más constructivo y más positivo, en definitiva me siento feliz conmigo mismo aunque lo cortés no quite lo valiente, si me atacan morderé sin duda.

Todo va como debe ir después de todo:

Uno de los objetivos de mi vida se va cumpliendo día a día en la universidad y antes de que me de cuenta seré podólogo.

El trabajo llegará algún día con la constante búsqueda personal y la lucha para cambiar las cosas de la que estamos imbuidas cada vez más personas, sí se puede y lo demostraremos, da igual todo lo que nos echen encima, porque les acabaremos sobrepasando.

La pareja ahora mismo... en fin, mis puertas no se cierran pero francamente ha llegado un momento en el que me importa un carajo, qué demonios. Da igual si tengo a mis amigos, a la familia cerca y puedo vivir junto a ellos, a veces lo mejor de esta vida es una conversación tomando un café y no largándote al quinto pino con el único objetivo de tener fotos que mandar e intentar vender a los demás la idea de que eres feliz con "selfies" con tu pareja con la que luego probablemente te llevarás a matar, yo no quiero eso. El momento llegará algún día.

La conclusión que saco de todo esto es que no puedes forzar las cosas que han de suceder en tu vida, porque con tu simple fuerza de voluntad y trabajo irás consiguiendo todo lo que te propongas cuando las ocasiones lleguen, pues nosotros no las creamos, dejemos de engañarnos y comencemos a pensar que... DA IGUAL.


sábado, 19 de julio de 2014

LA CHOCHIFICACIÓN O TEORÍA DE LA VAGINIDAD

Saludos a todos, esta noche no he venido a compartir ningún conflicto personal ni coña alguna, lo que os traigo aquí es un asunto muy serio que unos expertos de la universidad de Villamuelas (Toledo) han descubierto por accidente, ellos lo han llamado teoría de la vaginidad, que no deja de ser una hipótesis puesto que no atiende a raciocinios simples, en estas líneas llegareis al fondo del asunto...

Todo parte de un estudio microscópico de células fagocitarias del organismo humano enfrentadas ante organismos patógenos de sobra conocidos en la comunidad científica. El mecanismo de acción de estas células al encontrarse con estas criaturitas del señor no es otro que el de comérselas con la técnica que los más versados en la materia no dudan en denominar "dame hueco", dicha técnica consiste en ir socavando de "a pocos" una pequeña zona de la membrana celular hasta alcanzar el punto de invaginación deseado. En este momento estaríamos hablando de una célula en estado de chochificación o chochificada si lo preferís así, lo que demuestra que las células somáticas pasan por etapas claras de feminidad tanto en hombres como en mujeres.

Todo esto da pie además a la teoría de que los hombres también pueden ser madres, lo que resulta una contradicción porque según el refrán "cuando seas padre comerás huevos" se produciría un vacío legal y es posible que muchos huevos se acaben quedando sin ser comidos, pero eso es harina de otro costal así que volvamos al tema que nos ocupa, los hombres pueden ser madres, ¿cómo es esto posible?, os preguntaréis. Pues bien, todo esto es gracias a los virus que tan gentil y sigilosamente penetran en nuestro organismo inyectando su material genético en nuestras células chochificadas a fin de perpetuar su espécie. En cuestión de minutos, horas o incluso años nacerán de ahí pequeños virus combinados con nuestro material genético que producen síntomas similares en algunos aspectos a los que causa tener un hijo: periodos de agotamiento, febrícula, diarrea, temblores, mareos... Claro que todo esto ha sido enviado a Massachusetts (EEUU) a fin de indagar más en el asunto, ya que tenemos a asociaciones de fanáticos religiosos provida defendiendo la vida del virus y en contra de los antibióticos ante tan impresionantes hallázgos.

A parte de las teorías anteriormente expuestas, también se han encontrado chochificaciones macroscópicas dejando a parte las ya conocidas en el sexo femenino, no son otras que las de los mejillones* y las almejas (para ilustrarlo poner "mejillón" en google imágenes) lo que demuestra que este conjunto de células invaginadas son capaces de formar organismos completos por sí solas mediante asociaciones complejas. 
*Nota: No está demostrado al 100% que ingerir estos organismos en raciones y/o paellas catalice el proceso de feminización celular en humanos.

El ministerio de sanidad ya tiene conocimiento de todas estas hipótesis y ya está desarrollando un plan de prevención ante posibles amenazas de esta índole o similar. Quédense en sus casas, beban como machotes (en especial las mujeres), vean películas de Julio Iglesias y rescaten sus viejas cintas del Fary hasta nuevo aviso, gracias por su atención.


martes, 15 de julio de 2014

RESET & RELOAD

Escribiendo de nuevo desde mi ya deteriorada silla de trabajo, la verdad es que no parece que haya pasado un año prácticamente, me encuentro reviviendo una situación que me resulta bastante familiar: una silla, mis dedos moviéndose a diferentes velocidades sobre el teclado, un calor sofocante, con sólo la luz de la pantalla y como no, la soledad de la noche de verano con el siempre efecto sedante del sonido de los grillos que tanto me gusta. Sí, es curioso como me recuerdo escribiendo aquí hace un año de la misma forma con la que lo hago ahora pero con diferente sensación.

Es probable que me sienta un poquito más maduro, o quizás sea que toda aquella exaltación que invadía mi cuerpo al escribir mi primera entrada ya no está, se ha disipado con el desarrollo de los acontecimientos, algunos inevitables y otros no tanto. Yo lo calificaría como una especie de amor absurdo, juvenil, no fundamentado en nada, simplemente el ansia por encontrar aquello que siempre he perseguido. Sinceramente mentiría si dijese que todo aquello ahora me da igual, las ideas siguen ahí, el corazón recuerda cada sensación latido a latido, pero con diferente compás, un ritmo lento y acompasado que lo gestiona todo como si de un programa de ordenador se tratase, al fin y al cabo es el pasado y por tanto esos sentimientos son sólo recuerdos.

Me dí el encontronazo con esa pared de hormigón de la que hablaba en aquella entrada de Julio de 2013, pero más que una ostia seca y cruel fue un aterrizaje sobre ella, lento y agridulce en el que te das cuenta que nuevamente como le sucede a mucha gente has elegido mal. Así que con la anestesia esperé que se pasase el dolor de la operación que me hice a mi mismo, al fin y al cabo estas cosas dependen de dos y no de uno sólo.

Sin embargo pese a todo ello no me arrepiento de nada, esas cosas no sirven y equivocarse también es la manera de llegar a lo que uno quiere, de hecho la mayoría de las veces es así. Evidentemente no pude atrapar ese sentimiento y hacerlo mio solamente para que me diese el poder para escribir unas pocas líneas que compartir, no se puede amar para nadie y evidentemente el amor se escapa como el olor de un buen guiso por la rendija de una ventana.

Continué escribiendo, varié mi temática, intenté plasmar mi humor con una historia que contenía pequeños trocitos de mi vida camuflados bajo la piel de un detective estúpido, interesado y traicionero y aun así, dí palos de ciego en lo que volver a expresar un sentimiento se trataba, sólo quedaban deseos. Llegué a la idea de que también podría derramar algo de bilis aquí, sobre esas pequeñas cosas que tanto me irritan pero no me di cuenta de lo más importante: estaba vacío. Si el blog nació como vía de desahogo personal darle otra utilidad puede que tuviera gracia un tiempo pero darse cuenta en algún momento que lo has contado todo... en fin, creo que los exámenes eran una excusa que me ponía a mi mismo para no querer ver que sólo debía retomar este pequeño proyecto libre y personal cuando tuviera algo que contar, cuando te das cuenta de que las palabras brotan solas de tus dedos como sucede esta noche, ese es el momento.

No sé si será el verano con su calor sofocante que me impide dormir, ahora no me importa si tengo tiempo libre, pues tan sólo es una excusa cuando siempre se tienen unos minutos para compartir pero aquí me encuentro de nuevo tras un año con mucho sentido, enriquecedor en muchos aspectos y, aunque tan sólo esté de vuelta para repasar todo aquello que fue no me cabe la menor duda de que volveré a soñar con lo que podría ser, y aun probablemente con menos entusiasmo que al principio además de ser un insignificante año más mayor venir aquí a contarlo vuelve a ser todo un placer para mi.

Me agradaría mucho que al menos algunas personas volvieran a tener a bien visitar este mi pequeño rincón y compartirlo, aunque seamos cuatro gatos, siempre tendrá sentido porque ahora... vuelve a salir de mi interior más genuino.

lunes, 5 de mayo de 2014

LIBRE AL VACÍO

Domingo, cuatro de la madrugada. Volvía paseando tranquilamente después de haber disfrutado de un buen rato entre amigos en un bar aleatorio. Es curioso como todas las preocupaciones se esfuman cuando estas a gusto y entretenido con buena gente, lo malo es, que cuando eso se acaba y vuelves solo a casa todo eso vuelve como un boomerang directamente hacia tu cara: los exámenes, la poca perspectiva de encontrar empleo y como no, la ausencia de una compañera que pudiera aportar ese pedacito de mi que falta. Sin embargo, esto último es lo que me hace realmente irme a la cama triste y levantarme más o menos igual. 

Al fin llegue a mi casa, entro sin hacer mucho ruido y me pongo el pijama. Estaba bastante cansado así que caí rendido en la cama. Caí... y seguí cayendo a medida que mis sentidos me abandonaban hasta que me encontré bajando lentamente a través de una fina niebla entre la que se observaban formas difusas en las que se mezclaban los colores. Sin un rumbo fijo seguí cayendo lentamente, de vez en cuando durante mi trayecto algunas de esas formas difusas se definían mostrándome todo tipo de gente que habita en mis recuerdos, todas esas personas en variadas situaciones. Otras veces las formas se disponían configurando lugares pertenecientes también a mi memoria.

Qué tendrán los sentimientos que son capaces de acompañarte hasta el más profundo de tus sueños... Esa tristeza que viaja conmigo en el mundo real suele decidir acompañarme a menudo, "por mucho que hagas, por mucho que te muevas esa persona sigue sin aparecer, ya no tienes claro si llegará, ¿verdad?, ¿qué estás haciendo mal?, ¿a caso no vales para tener pareja?, ¿qué te falta?". Harto de todos esos pensamientos oscuros que no me dejan estar bien me planteaba la posibilidad de echarlo todo abajo para volver a construirlo desde "cero", tal y como se hace con algunos edificios. Debía seguir cayendo, debía agarrar toda esa sombra bien fuerte entre mis manos herméticamente cerradas y tomar más impulso hacia abajo, si, en ese momento lo veía claro, tenía que caer todo lo deprisa que pudiera y destrozar mi parte oscura contra el fondo de manera que no quedase nada así que me hundí en la niebla entre el espesor y mis recuerdos volvieron a perder la forma, ya no veía si quiera objetos difusos ni paisajes borrosos, me abandoné al vacío.

Mientras caigo me invaden sentimientos de furia, impaciencia, el "por qué yo no", el "esto se ha acabado" y mientras caigo mis ojos buscan ansiosos vislumbrar el fondo, a una velocidad vertiginosa mientras yo daba vueltas sobre mi mismo, deseaba que todo se desintegrara, que no quedase ni una pizca, porque debía caer hasta lo imposible para volver a resurgir e impulsarme hacia arriba con igual fuerza. Las lágrimas brotaban de mis ojos y se disipaban a gran velocidad cuando al final, vi un gran muro, ya faltaba poco para llegar y no pensaba aminorar el ritmo de caída.

Al final el impacto me retornó a la realidad y lo primero que vi fue la luz de un nuevo día, sé que llegué abajo y que allí se quedó todo aquel mal, ahora sólo espero que no regrese y aunque sea sólo, espero subir con una fuerza de dos.

viernes, 11 de abril de 2014

UNA HIPOCRESÍA MÁS

Aquí estoy otra vez, parece mentira, pero ¡ya llevaba sin escribir nada prácticamente dos meses!. No es que tenga derretido el cerebro ni que tenga trabajo que me ocupe el resto del día que no estoy en la universidad (ojalá) pero sí que es verdad que he tenido la cabeza liada últimamente y algún que otro examen y aun así vuelvo aquí sintiéndome un poco culpable de no publicar absolutamente nada, con lo cual aprovechando que ya tenemos la semana santa encima voy a desarrollar mi opinión en estas líneas puesto que la tenía guardada desde hace tiempo y deseaba compartirla con todo aquel lector que se pase por aquí.

Pues bien, la verdad es que el título de esta entrada viene resumiendo un poco la línea hacia la que va a ir orientado esto. Las celebraciones religiosas que van a volver a acontecer un año más por diversos y numerosos puntos de España no son sino otra pantomima de las ya existentes en éste país dentro del mismo grupo que por ejemplo la navidad (aclarar en este punto que pese a que considere a las festividades religiosas una mentira me vienen que ni pintadas por ser una excusa perfecta para unas vacaciones o recibir algún regalo si nos ponemos algo egoístas y/o materialistas, lo que para mi les da una utilidad simplemente práctica).

Normalmente en semana santa los actos principales consisten en "pasear" una imagen de un Cristo, de una Virgen o de la madre que parió a Panete. Unos lo hacen por fe, otros por tradición (se ha hecho "To la vida"), otros por borreguismo puro (para los que no lo pillen esto quiere decir que hay gente que tiene tendencia a hacer lo que hace la mayoría de sus semejantes sin más, sólo para encajar careciendo de toda personalidad) y algunos que también englobo en el grupo de la fe que lo que buscan es "expiar" algún pecado, limpiarse por así decirlo.

Otras religiones antiguas ahora convertidas en mitología tenían ritos parecidos, pero me hace gracia el cómo esas religiones cuya base a mi juicio es igual de estúpida que la de la religión católica (es más, de cualquier corriente religiosa) han desaparecido y esta tras más de dos mil años de existencia sigue perdurando siendo tan absurda como las pasadas o probablemente más. Al menos los dioses griegos y los egipcios molaban: un Diós del trueno, uno de la muerte, otra de la fertilidad, uno de los sueños, el amor... y con historias bastante más entretenidas al menos que el pufo que nos están metiendo o nos pretenden meter llamado biblia.

Y sí, allí que van los pobres tontos cada año a cargar con un paso de semana santa que pesa un quintal con otros tontos como ellos, a tocar el "chundachunda" o una marcha lúgubre detrás del armatoste, o bien a ir como si fueran en una secta con los conos de trafico forrados de tela encima de la cabeza y soltando cera e incienso por la calle (luego al día siguiente más de algún pobre se habrá caído de culo al resbalar con la cerita de los cojones). El caso es que ahora me acuerdo y a mi de pequeño me daban miedo cuando los miraba, y con razón, vaya panda de locos, y eso que no he nombrado a los que van descalzos, fustigándose o con una cadena "del 15" en los tobillos (si, los he visto alguna vez). Creo que quien hace toda esa ristra de gilipolleces francamente, o es retrasado mental o es premio Príncipe de Astúrias al más cabrón del año y se cree que con hacer esas tonterías ante un falso Diós todas las mierdas que les han hecho a los demás serán perdonadas. Para empezar, el daño ya está hecho, no vas a arreglar nada cargando una estatua que pesa un quintal por encima del hombro, si de verdad estás arrepentido por algo intenta compensar directamente a esa persona, sólo así puedes redimirte de algo realmente y si es algo imposible de redimir tendrás que vivir con ello hasta el día de tu muerte intentando haber aprendido al menos algo y ser mejor persona. Una vez un chaval de Málaga me dijo que iba a sacar los pasos en Córdoba porque se sentía limpio... jajajajajaja, limpio yo sólo me siento cuando salgo de la ducha, anda y prueba a no ser tan cabrón, ya verás como te sientes mejor contigo mismo y aprende a perdonar que yo sin ser cristiano te he perdonado varias mierdas (por si me estás leyendo, tú sabes que va por ti).

Ya el tema de las vírgenes me deja por los suelos: en cada pueblo tienen la suya, cada una con una cara similar pero con variaciones en el pelo, vestimenta... y nombre. La virgen de "villatontico de arriba" o la del "coño mojao" (NOTA: seguramente estas que acabo de nombrar no existan, sólo se trata de una sátira a fin de ridiculizar un poco el asunto). Juraría que virgen según la biblia había sólo una. Pues aquí, al menos en España hemos sacado cincuenta mil versiones de una sola mujer, ¡cómo nos aburrimos oigaaa!.

Probablemente y pese a todo lo que aquí estoy contando seguro que acabo en alguno de esos actos sin sentido a fin de complacer a algún amigo/a que desea ver algún paso porque aunque yo exprese mi opinión en estas líneas, el mismo derecho tienen los demás a seguir haciendo (lo que a mi parecer es una gran equivocación) este tipo de cosas y por los amigos se hace lo que sea. Que nadie me tache de intolerante o de que no respeto por lo que acaba de leer, ya que por la gente muchas veces he dejado de lado mis preferencias, porque ante todo está la amistad y si tengo amigos que prefieren vivir una mentira adelante, yo no se lo trataré de impedir. Puede que la ciencia no tenga todas las respuestas, pero al menos ha demostrado más que la religión porque a lo largo de la historia las ha ido desvelando poco a poco y sé que llegará el día que desvelará el misterio de nuestra propia existencia, de ahí que la Iglesia intente frenar constantemente el progreso tildándolo frecuentemente de pecado, para que no se les acabe el chollo, pero, ¿sabéis qué? ya va siendo hora de dar paso a la razón.

miércoles, 12 de febrero de 2014

A LAS SEIS DE LA TARDE

En aquella tarde lluviosa de Abril el reloj anunció las seis, nervioso me puse la chaqueta y cogí un paraguas con las manos temblorosas, al fin había llegado el día, y estaba lleno de ilusión, tanto como un niño pequeño al recibir sus regalos de cumpleaños. Ella me estaba esperando en la cafetería del centro donde tantas veces solíamos pasar tardes enteras hablando y mirando a la gente ir de aquí para allá a través de los cristales hasta que llegaba la noche y tocaba regresar a casa. Ella acudió como siempre, era un día más, un café que compartir con un buen amigo, una tarde llena de risas, anécdotas, una larga y extensa conversación... pero yo sabía que ese día marcaría un punto de inflexión entre nosotros, ya no nos veríamos igual, nunca más.

Después de tanto tiempo frente a frente, mirando sus preciosos ojos y registrando en mi memoria cada una de las palabras que brotaban de su boca encadenadas unas a otras sabía que lo que sentía por ella no era simple amistad, no era un afecto corriente, me había enamorado como siempre pasa, sin darte cuenta, sin poder evitarlo. Yo no sabía si esa chica sentiría lo mismo y, quizás por miedo esperé un mes, dos, hasta que no pude más y decidí que no podría esperar más porque podría llegar otro que me la robara de las manos, sería un todo o nada. Me dije a mi mismo que probablemente lo llegaría a lamentar muchísimo y me dolería más el no haberle confesado mis sentimientos más sinceros, porque podría ir mal y rechazarme pero sería un castigo menor que tener que enterrar toda esa vorágine de sensaciones que ella despertaba dentro de mi en lo más profundo de mi ser.

Mis pasos cada vez eran más veloces y más largos, mis músculos cada vez se encontraban más tensos, seguramente por no temblar de miedo, nada importaba, ya estaba decidido y mi único objetivo era llegar y hacer aquello para lo que llevaba semanas reflexionando y preparándome. Iba tan inmerso en mis pensamientos que no me importó pasar inadvertidos todos los charcos que la lluvia había dejado tras de sí y empapar mis botas. Al fin llegué a nuestra cafetería y ella llegó pasados cinco minutos, no sé si se había arreglado más de la cuenta o quizás era yo que la miraba tras unos ojos adulterados pero la encontraba más guapa de lo que ya era y esperaba que esa fuera la última vez que nos saludásemos con los típicos dos besos de dos amigos y que mis labios tocaran los suyos en los reencuentros que estaría por venir.

Tras un rato poniéndonos al día liberé todo aquello que guardaba en el pecho y que estaba oprimiéndome más y más, siempre lo recordaré como si fuera ayer, con estas palabras tras pedirle silencio para simplemente, algo importante y ella me miró con los ojos bien abiertos y una tierna sonrisa de oreja a oreja mientras yo comenzaba a dar forma a todo de la mejor manera que podía:

"Me tendrás que perdonar, porque hay cosas contra las que no se puede luchar, te valoro demasiado pero me siento fatal por no haber sido capaz de encontrar la forma de no quererte y evitar llegar a esto.

Me tendrás que perdonar, porque pienso en ti cada día, cada hora, cada minuto, cada segundo...

Me tendrás que perdonar, ya que muero por besarte y no terminar nunca.

Me tendrás que perdonar porque tiraré abajo nuestra amistad con la esperanza de construir algo mejor sobre los cimientos.

Me tendrás que perdonar porque no acepto que lo nuestro sea un café, porque quiero conquistar todo tu mundo más allá del trocito que me reservas y me regalas, no me conformo, pues lo quiero todo para mi. 

Sí, definitivamente me tendrás que perdonar porque, ¿sabes qué? no me arrepiento de nada y sólo tendrás dos opciones, olvidarte de mi o bien abrazar todo cuanto te ofrezco ahora y en adelante en este punto de inflexión. Es un cambio en el que ambos perderemos algo, eso es cierto, pero ganaremos algo más grande."

Ella siguió con la mirada fija en mi durante unos segundos que a mi me parecieron horas, pero cuando abrió la boca acercándose a mi me susurró al oído: LO QUIERO TODO, ya estabas tardando.

Así fue como concluyó mi historia o así habría concluido si tan solo... fuese real.