Chicago, mansión de la señorita Ice, 21 de Abril de 1926:
Dave y yo íbamos de camino a la mansión, yo con una resaca de tres pares de cojones y él con una ostia de tres pares de narices por lo de anoche. Dave era un chaval blanquito como la leche de diecinueve años al que tomé bajo mi protección, lo dejaron abandonado una noche ante mi puerta y no sé si fue mi gran compasión para con el ser humano o el fajo de billetes que llevaba en la cestita pero le acogí bajo mi ala. Ahora gracias a mis constantes cuidados se convertirá en un hombre de provecho, si, estoy orgulloso de mi.
Llegamos a la mansión y me coloqué el sombrero y la corbata como es debido cuando vas a la propiedad de alguien como la señorita Ladine, sin olvidarme de darle una colleja preventiva a Dave para que no la liase, ese chico es un busca problemas de mucho cuidado. Nos recibió el ama de llaves de los Ice, una mujer alta, delgada, de rasgos fuertes, pelo largo y castaño y con una cara de amargada que tiraba para atrás. Daba la impresión de que en sus ratos libres practicaba deporte, tendré cuidado de no hacerla enfadar, valoro mucho a mis soldaditos de la entrepierna.
Ladine Ice estaba bebiendo una copa en el salón principal con aire sombrio. Nos hizo una señal con la mano para que nos acercáramos. Nos invitó a sentarnos amablemente y a servirnos una copa de la bandeja de bebidas. Tras ridiculizar mi aspecto jocosamente la señorita al fin fue al grano, su hermana desaparecida. Martinette Ice, una chiquilla de diecinueve años de edad de pelo moreno y poco más largo que el de su hermana según el retrato que nos mostró a Dave y a mi, una belleza sin duda, en esa familia no hay ni una fea hay que joderse. No me malinterpretéis, no es que me vayan las feas, tengo buen gusto pero el problema radica en que Dave se empalma cada vez que ve una chica guapa sin poder remediarlo y aquella vez, no fué la excepción, con lo que tuve que dejar "suavemente" la botella de whisky de las destilerías Becerro de Bengoa (una marca cara, de calidad sin duda) encima de la entrepierna de Dave para disimular y no causar mala impresión.
Examiné cuidadosamente la estancia en busca de más pistas, fue en ese momento cuando lo vi: ¿qué cojones hacía el cochero de los Ice dormido en un sofá al otro lado del salón?. Ladine me explicó que se trataba de el viejo Charles Warrior, sirvió en la Primera Guerra Mundial donde quedó afectado de una pierna. Esa lesión le dejó una cojera que le retiró del campo de batalla para siempre. El padre de la señorita Ladine se encariñó con él y le puso a su servicio, pero el condenado tenia mucho cuento, sólo sabía comer y chupar sofá. En fin, seguí examinando los alrededores en busca de una mancha u objeto que delatase a la banda que raptó a Martinette, al instante me di cuenta de algo, ¡las ventanas!. Si algo delataba a Le troupe de la Caqué eran las cacas de paloma que se desprendían de sus botas al salir por las ventanas y efectivamente, no me equivoqué, ahí estaban todas las putas mierdas una detrás de otra. En ese momento no tuve más remedio que gritar, no sé si de la emoción de lo buen detective que soy o de que la puta ventana me pilló los dedos de la mano al cerrar (otra bajada de sueldo para Dave, ¿siempre tengo que estar pendiente yo de todo o qué?). La señorita Ice encontraba la situación de lo más divertida, entre carcajada y carcajada confesó que ella misma había aflojado las bisagras de las ventanas ya que sabia que yo iría a mirar allí. Le pregunté por qué a lo que me contestó que para lo que me iba a pagar más vale que también la divirtiera, tiene cojones la cosa... encima de detective payaso improvisado, ¿es que mi ayudante no provoca ya la suficiente gracia que tengo que pagar yo el pato? en fin...
Seguimos el rastro de caca de paloma al otro lado de la ventana hasta salir al límite de la propiedad de los Ice. El rastro se perdía en la lejanía, iba a ser un día muy largo para Dave y para mi, con lo que nos despedimos de Ladine para seguir las huellas en busca de su hermana Martinette no sin antes mangarle una botellita de whisky Becerro de Bengoa que me escondí en la gabardina.
CONTINUARÁ...
jajajajaja, tú no eres un detective tú eres un FUCKING GANSTER!!! apadrinando huerfanitos por fajos de billetes jajajajja muero
ResponderEliminarCharles Warrior ex combatiente de la 1ªGM I can't believe!!!
soy FAN a rabiar de esta historia,
en fin un varazo pa tí
Fdo: Ava
jajaja, cuando vi la oportunidad incorporé a Guerrero. Entre vosotros y mis compañer@s de la uni me va a quedar una cosa curiosa jajaja
EliminarP.D.: Montoya está cerca de aparecer jajaja