En este tipo de noches, las noches en las que básicamente me
dedico a vegetar, escuchar música dando rienda suelta a mi melomanía , también
paso sin darme cuenta largos ratos soñando despierto, pensando en cosas que
pudieron ser y no fueron (lo cual francamente no sirve de nada), en cosas que
me gustaría que fueran pero no son en las que mi mente inventa sus propias
historias después de las que vuelves a la puta realidad y te pegas la ostia
(chaval, no sueñes tanto que a este paso te van a cobrar factura). La parte
buena que tiene esta mierda es que no necesito alcohol ni ninguna otra
sustancia para que esto suceda y supongo que a mucha gente le pasa lo mismo.
Amas y estas con chicas con las que nunca has estado (quizás idealizadas al
menos en parte), puedes ganar un sinfín de discursiones que nunca has tenido y
quedar como el puto amo y poseedor de la razón suprema de la humanidad, puedes
dar un concierto en un momento en tu lugar favorito o partirlo bailando en una
discoteca sin mover tu trasero de la silla cuando en la realidad estás en un
estado intermedio entre un paralítico y una afectación de la coordinación
motora. Algunas veces en ese estado de "dreamer awaked" que buda me
ha dado he llegado a desarrollar superpoderes! superpoderes joder! Ya he
perdido la cuenta de cuántas veces he hecho un kame hame ha (para los no
versados en la materia, una onda vital de las de Goku) o he salido volando en
plan Superman salvando a la Lois Lane del día.
En este tipo de noches, me pregunto también si a lo largo
del día realmente hice lo que pude, o si la he cagado con alguien en el caso de
haber salido de mi cueva tecnológica. Echas de menos a gente con la que
hablabas, gente cuyas vidas han dado una vuelta de tuerca y les ha alejado de
ti sin poder evitarlo. Esos macrofindes en los que "nos juntábamos ciento
y la madre" y que nos dejaron situaciones memorables para bien y para mal.
Esos planes que salen sin premeditación y los cuales dejan huella y un
sentimiento impreso que JAMÁS se volverá a repetir, será parecido, pero no
idéntico.
En este tipo de noches, paso por diferentes estados desde
los más irascibles hasta los más melosos, pasas de odiar a querer, de querer a
odiar en un segundo que para ti puede haber durado lo que tardas en escucharte
un disco de música de tu artista o grupo favorito.
En este tipo de noches, en las que el corazón te late al
límite o en sincronía con alguna balada
metalera y/o canción romántica, me doy cuenta de que tan sólo, estoy sentado en
una silla y todo ese mundo tan complejo y gigantesco que has ido hilvanando
entre suspiro y suspiro se desmonta como una típica torre de naipes franceses
(o españoles, qué cojones!).
En este tipo de noches... en realidad, sólo estoy mohíno,
sólo estoy... sentado en una silla.
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