miércoles, 5 de febrero de 2014

CAMARERO, ¡UNA DE COLLEJAS!

Pues bien, aquí después de poco más de un mes volvemos a encontrarnos. Hacía bastante tiempo que no comentaba algunos de los aspectos cotidianos de la vida que me tocan la moral y la verdad es que tengo un saco bastante grande de heces en el congelador, ya es tiempo de sacar algunas que sino no me caben las pizzas y además últimamente me estoy abandonando mucho con respecto a esta sección de mi vida.

Antes que nada realizar una advertencia a ti, querido lector/a que puedes llegar a encontrarte aquí intencionadamente o de la más pura casualidad: LO QUE LEERÁS A CONTINUACIÓN NO VA POR NADIE EN ESPECIAL NI VA CON SEGUNDAS NI ME HALLO RESENTIDO NI ES MIEDO A UNA GUERRA NUCLEAR, ETCÉTERA, ETCÉTERA, ETCÉTERA... Todo esto lo digo para prevenir, que luego a alguien se le puede ir la almendra sin venir a cuento y la tenemos liada y lo que vendría después sería tener que crear un espacio de aludidos en este blog, cosa que hoy por hoy no estoy por la labor de hacer... Finalizado este inciso, comenzamos.

Hay gente que cuando cuenta algo le gusta dejar lo mejor para el final, bueno a mi me puede el ansia y cuento al principio lo que tengo más ganas de decir. Hablemos un poquito de un concepto que desde hace relativamente poco tiempo está de moda aquí en España y no es otro que el famoso "postureo". Bien, hay que aclarar que aunque el concepto parezca nuevo no lo es en absoluto, el postureo no es otra cosa que lo que otrora fuese el "paripé" de toda la vida, pongamos un ejemplo: el típico menda que va a estudiar a la biblioteca... o eso dice, en realidad es un método para no sentir cargo de conciencia ante una vaguería extrema que le corroe por dentro, sabemos que no va a estudiar, sabemos que estará con el libro encima de la mesa y con el móvil debajo, hasta él mismo se cree que está estudiando y luego cuando llega la época de recogida de las calabazas se sorprende de que la cosecha haya sido tan abundante. Este tipo de postureo realmente sólo perjudica a quien lo ejerce por fortuna, los demás SABEMOS que trabaja menos que el sastre de Tarzán (y es por eso que yo no paro en una biblioteca para estudiar salvo quizás el mismo día del examen para dar un repaso de última hora, es que sé que no voy a mover un dedo, prefiero estudiar en casa cuando me llegue la inspiración divina).

     Otro tipo de postureo muy famoso es el que hacen muchos chicos y chicas para gustar a la persona deseada (éste tipo sobretodo se da en adolescentes, por lo que quizás tienen una pequeña disculpa por aquello de la edad del pavo, la tontuna o como queráis llamarlo). Podemos encontrar desde la típica persona que finge adorar un grupo, artista o gusto musical cuando en realidad lo encuentra cuanto menos vomitivo (aquí aprovecho para confesar que de Extremoduro sólo me gustan 3 canciones, el grupo me parece una puta basura con patas que sólo vale para que las niñas digan que escuchan rock, cuando muchas no saben quienes son los grupos realmente relevantes de dicho género, vamos una puta mierda de cultura musical para qué engañarnos aunque no quiero decir que por conocer Extremoduro todo el mundo vaya a ser igual... pero se da mucho aunque de eso hablaremos más adelante) hasta las fotos que se llegan a hacer desde ángulos imposibles para enviar o colgar por redes sociales poniendo los típicos morritos, sacando pechúmen o bien haciendo pose de maniquí. Todo esto es un fenómeno viral que existe desde la primera red social y que ha creado a una generación clónica de mujeres/chicas/niñas... si estáis leyendo esto y sois una de ellas que sepáis que, sinceramente no tenéis ni un ápice de personalidad aunque penséis lo contrario.

Todos hemos caído en mayor o menor medida alguna vez en un postureo, de hecho me incluyo, no suelo esforzarme por aparentar nada que no soy pero en fin, seguro que alguna vez en la vida me habré visto forzado a recurrir a este "noble" arte.

Cambiando de tema, vamos con la segunda perla de la noche. Imaginaos que os encontráis en cualquier reunión de amigos o bueno, no tan amigos y llegáis con toda vuestra buena fe y oh! soltáis un comentario de lo más ingenioso sobre el tema que se esté tratando esperando una buena aceptación, quizás unas risas o iniciar una buena conversación nueva pero cae en saco roto y no os pasa ni una ni dos ni tres sino infinitas veces con mucha gente, es más, seguro que muchos os habréis llevado miradas asesinas por ello de propina. Casualidades de la vida que llega un tío más soso que su puta madre a donde estáis todos (o ya estaba allí) que curiosamente suele carecer de ideas propias y suelta exactamente EL MISMO COMENTARIO que habéis compartido antes con los demás, efectivamente, él consigue el resultado que te habría gustado conseguir a ti. Veréis, mi madre siempre dice: "Más vale nacer con estrella que nacer estrellado" y qué razón tiene, la gente que tiene ese gran éxito social sin proponerselo no es que tenga más carisma o que tenga más gracia ¡no!, simplemente es así y a lo mejor puede estar poniendo a parir a quien sea y a soltar barbaridades por la boca que da igual, ¡es él!, ¡todo vale!, incluso le van a hacer la ola por ello. Mientras tanto, tú, pobre infeliz, ante el más ínfimo comentario sin la menor intencionalidad de ofender ya la tienes liada para horas, días, semanas... No hay nombre (o al menos yo no lo conozco) para este tipo de situaciones pero una cosa está clara, les caes como el culo y no les has dado motivos para ello así que el mejor consejo que te puedo dar es que te largues e intentes ser amigo de otras personas, ganas tiempo y posiblemente mejor compañía. 

Para finalizar vamos con el tercer tema que aquí me trae, el caso del adulador/a crónico. Es una patología muy frecuente, también conocida como "peloteo", sí es verdad es más vieja que el mear pero me toca la moral igualmente. Es gente que tiene un talento increíble para regalarte el oído con palabras vacías, seguramente esperando conseguir algo, arreglar algo, camuflar una cagada o lavar el cerebro de alguien. Cuando realmente una de esas personas siente lo que dice y dicha persona le tiene identificado se encuentra con un problema, no tiene la más mínima credibilidad. Es una de las facetas por las que se presenta la falsedad. A mi ese tipo de gente me pone de más mala ostia que la anteriormente mencionada, hablando en plata, pero están tan extendidos que a estas alturas se han convertido en un elemento más del mobiliario urbano, con lo cual tampoco pensaba dedicarles mucho más espacio y tiempo aquí.

A modo de despedida simplemente quiero aclarar que siempre que escribo este tipo de reflexiones no me considero perfecto ni mucho menos, esto sólo es una manera simple de expresar mi pensamiento, las ideas de un ser imperfecto, sobre seres imperfectos para quizás la lean seres imperfectos, pero sigue siendo un perfecto desahogo para mi. Esto ha sido todo por hoy y  os deseo a todos buenas noches y hasta la próxima.






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